

Las agendas de modernización de la gestión pública que recorren el mundo, no sólo en Europa o en Estado Unidos, sino en Asia y en América Latina, se centran en varios ejes o principios conocidos: participación ciudadana, transparencia, eficiencia, gestión por resultados, etcétera. Los mismos, surgieron de trasladar algunas experiencias de las organizaciones empresariales a la administración del Estado. Paradójicamente, doscientos años antes, la invención de la burocracia moderna en el Estado fue un modelo para la organización y la gestión de las empresas.
Pero entre los aspectos más conocidos de la modernización de la gestión, no siempre aparece con claridad el hecho de que se necesita redefinir la distancia social y política que se tiene con el ciudadano.
El aumento de cercanía y de trato directo (aunque mediado) con el ciudadano es un indicador de estar dentro de la buena senda de la modernización.
El gobierno de Chile del presidente Piñera ha desarrollado un sistema de atención y de trato con el ciudadano que se llama Chile Atiende. Esta iniciativa se organiza sobre la base de una filosofía que considera, en palabras del propio presidente, que el Estado está al servicio del ciudadano y no el ciudadano al servicio del Estado.
Desde el Gobierno de la Ciudad nos parece que el trato directo, simple y efectivo con el vecino, es central y está dentro del proceso de modernización que estamos llevando a cabo. Dicho proceso tiene diferentes mecanismos de comunicación entre el gobierno y el ciudadano. El objetivo que se persigue es afianzar la relación entre las partes y brindar la posibilidad de que todas las voces sean escuchadas.
La cercanía se da por medio de dos tipos de canales. Por un lado, con la tecnología se le permite al ciudadano tener a su disposición más cantidad de información. En el Gobierno de la Ciudad ejemplos de esto son: las aplicaciones móviles que dan información sobre tránsito, las actividades culturales, estacionamientos, y el sistema de transporte público en bicicletas. Desde el portal de datos abiertos, BA Data, que cuenta con más de 70 data sets, se ponen a disposición conjuntos de datos que abarcan desde presupuestos de gobierno, boletines oficiales, datos urbanísticos, culturales, entre otros.
Por otro lado, en esta etapa de modernización de la gestión del Estado y de la ciudad que estamos viviendo, la cercanía con el ciudadano no sólo se realiza de acuerdo con criterios espaciales, sino en términos culturales. La antigua relación entre el representante es decir, el Estado y el representado el ciudadano, se vio modificada y hoy este último en determinados momentos asume un rol de co-gestor. Es así como el ciudadano ocupa un papel más activo, asumiendo mayores responsabilidades y teniendo la oportunidad de decidir o influir en la decisión de una política pública.
En definitiva, la modernización implica necesariamente incorporar un acercamiento entre el representante y el representado. Dicha interacción supone una nueva forma de pensar la ciudad, comprendiendo que la misma debe estar conectada con las ideas de sus ciudadanos. Implica no sólo un cambio para mejorar la gestión sino un cambio para hacer aún más participativa a la política.










