Una universidad de los Estados Unidos puso la mirada en la Argentina. No por la minería ni por el agro, sino por una startup que combina inteligencia artificial con impacto social y que logró convertir el uso de datos en resultados concretos de negocio.
El foco estuvo en Arbusta, una empresa de tecnología fundada en 2013 por Paula Cardenau, Emiliano Fazio y Federico Seineldin, que nació con el objetivo de generar el primer empleo en el sector digital para jóvenes de contextos vulnerables. Con el paso del tiempo, evolucionó hacia servicios más complejos vinculados a datos e inteligencia artificial para empresas.
Ahora, la compañía fue elegida como caso de estudio por un grupo de 25 estudiantes del MBA de la Universidad de Washington durante una gira académica por el país.
La iniciativa no partió de la compañía, sino que “fue la propia universidad la que salió a buscarla”, comentó Tobías de Marcos, Head of Growth de Arbusta, a este medio.

De startup a caso de estudio
La pregunta del millón que atravesó a los estudiantes dejó de ser quién adopta antes la tecnología y pasó a ser quién consigue que realmente funcione. Ahí es donde Arbusta construyó su lugar. Su modelo se apoya en un enfoque “human-in-the-loop”, que mezcla la automatización con la intervención humana para mejorar la calidad de los datos que alimentan los sistemas de IA.
Durante la visita a sus oficinas en Parque Patricios, los estudiantes accedieron a una radiografía completa del negocio, desde la estrategia de crecimiento hasta la operación diaria. Pero el interés no se agotó en lo técnico. El diferencial estuvo también en el modelo de talento.
La empresa recluta jóvenes sin experiencia previa en tecnología, los capacita y los inserta en proyectos reales desde el inicio. “La lógica es aprender trabajando”, explicó el responsable de la firma. “Para ello, incorporamos talento sin experiencia y lo acompañamos en una curva de formación que combina capacitación técnica -desde Excel hasta SQL o análisis de datos- con habilidades blandas y experiencia directa con clientes”, agregó. En los últimos diez años, más de 740 jóvenes pasaron por Arbusta.
Para los próximos tres años, la compañía proyecta crecer entre 20% y 30% anual. El dato no es menor porque llega después de un 2025 sin expansión. “Fue un año de ajuste interno, con foco en eficiencia, automatización y reorganización”. El rebote empezó a verse hacia el final: el último trimestre creció 7% y la tendencia se mantiene en el arranque de 2026.
Con operaciones en Buenos Aires y Medellín, y clientes como Mercado Libre, Kavak, Despegar y Pedidos Ya, Arbusta avanza en su expansión regional mientras explora nuevos mercados como Brasil y México.
Otras empresas que fueron casos de estudio
Grupo Sancor Seguros fue otra de las empresas analizadas, en este caso, por Harvard como ejemplo de transformación en una industria tradicional. El estudio puso el foco en cómo la compañía enfrentó el desafío de digitalizar su modelo de negocio, especialmente a partir de la pandemia, cuando tuvo que acelerar la migración hacia canales online para la venta de pólizas y atención al cliente.
También Cresud, el brazo agropecuario del grupo IRSA, fue tomado como referencia por Harvard para analizar la toma de decisiones en contextos volátiles. Durante años, la empresa basó su crecimiento en comprar tierras subutilizadas y volverlas productivas, pero el escenario cambió con la caída de los precios de los commodities y el aumento de costos. El caso se centra en ese punto de inflexión: cómo redefinir la estrategia frente a un nuevo ciclo del agro.
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