Otra marca internacional de moda vuelve a apostar por la Argentina. La española Mango prepara su regreso al mercado local después de 23 años, con un plan que incluye la apertura de cinco locales en los próximos cinco años. El primero está previsto para septiembre próximo.
Según fuentes del sector, la marca tiene en carpeta desembarcar en shoppings de IRSA como Alto Palermo, DOT y Rosario.
El retorno está liderado por la fabricante local de calzados Grimoldi, que firmó un acuerdo de franquicia para desarrollar la marca en el país. La compañía será la encargada de abrir los locales y manejar la venta de los productos en el mercado local.
La marca española ya había estado en la Argentina a fines de los ’90. Mango desembarcó en 1998, en plena convertibilidad, con locales en los principales shoppings. Pero no logró sostenerse. En 2003 se fue del país, golpeada por la la crisis y la devaluación que siguió al colapso de 2001.
Con precios en dólares, caída del consumo y ventas en baja, la compañía empezó a bajar las persianas de sus locales.
Años más tarde volvió, pero con un formato mucho más chico. En 2018, operó dentro de Falabella, con presencia en algunas tiendas y sin red propia. El alcance fue limitado y quedó atado a un socio, el grupo chileno, que después también terminó saliendo del país.

Las marcas internacionales que vuelven al mercado
El regreso de Mango se suma a una seguidilla de movimientos, con marcas internacionales que vuelven o amplían su presencia en el país.
Una de ellas es la marca de lujo alemana Montblanc, que abrió este miércoles sus puertas en el shopping Patio Bullrich. Otro caso es la francesa MAJE, que desembarcará en la Argentina el mes próximo, con su primera tienda. El local estará ubicado en el Alcorta Shopping, en Palermo, y tendrá una superficie de 100 metros cuadrados.
La operación estará a cargo del grupo Leuru, que ya maneja en el país marcas como Levi’s, Sandro y Bimba y Lola.
El desembarco se da luego de la apertura de Sandro en el mismo shopping, que inauguró su tienda en octubre. Ambas marcas pertenecen al mismo grupo francés, aunque apuntan a públicos diferentes dentro del segmento premium.
En paralelo, otras marcas también avanzan con aperturas o planes de expansión. Entre ellas, FARM Rio, que inauguró su primer local en el país. El desembarco se realizó de la mano del grupo Markova, que tiene la exclusividad para operar la marca en Argentina y Uruguay y proyecta un plan de expansión regional que incluye nuevas tiendas y el desarrollo de un canal de e-commerce local.
También se concretó el desembarco de The Kooples, la marca francesa de indumentaria que abrió su primer local en el país en septiembre, con una tienda en el mismo shopping. La operación está a cargo del grupo Tucci, que ya maneja otras etiquetas premium y apunta a ampliar su portafolio de marcas internacionales.
Otra marca que regresó al país es Tous, la cadena española de joyería que abrió en octubre su local propio en Unicenter. La marca, reconocida por su clásico diseño del “osito”, había estado presente en el país hasta 2021, cuando decidió retirarse por las restricciones a las importaciones y el impacto de la pandemia.
A ese movimiento se suma Victoria’s Secret, que sigue creciendo en el país y ya tiene seis locales en funcionamiento en Unicenter, Galerías Pacífico, Alto Palermo, Abasto, el Aeropuerto de Ezeiza y Puerto Iguazú.
La marca está en la Argentina a través de Grupo David, su licenciatario para la región, y tiene un plan de expansión que apunta a entre 15 y 18 tiendas en los próximos cinco años. Hoy el foco está puesto en el AMBA, donde concentra el mayor volumen de ventas y donde sigue buscando nuevas ubicaciones, aunque también analiza avanzar en ciudades del interior con mayor escala.
Por último, Decathlon avanza con un plan de crecimiento fuerte tras su llegada al país. La compañía abrió su primer local en Vicente López en noviembre, con 3300 m2 de superficie, y ya tiene previstas nuevas aperturas en la Ciudad de Buenos Aires, como Abasto y Alto Palermo, y en el interior, donde Córdoba aparece como una de las primeras plazas. El objetivo es llegar a 20 tiendas en cinco años, con una inversión de u$s 100 millones.
La operación local está en manos de Grupo One, integrado por Manuel Antelo y la familia Mulliez, dueña de Decathlon. Además de la expansión de la marca deportiva, el grupo analiza traer otras cadenas de su portfolio, como Kiabi en indumentaria y Naterial en muebles de exterior, e incluso evalúa a futuro el desembarco de Leroy Merlin.














