El presidente y CEO global de Finning, el mayor distribuidor de Caterpillar del mundo, asegura que la Argentina es hoy el mercado con mayor potencial de crecimiento dentro del grupo. Representante de ese gigante fabricante de maquinaria de construcción, minería, motores, turbinas y locomotoras, entre otros equipos; Kevin Parkes destacó que “la apertura económica, el impulso de Vaca Muerta y la minería generarán inversiones millonarias para acompañar una expansión que podría sostenerse durante la próxima década.
El ejecutivo inglés estuvo en la Argentina, un país que aseguró que “atraviesa una oportunidad histórica” y sostuvo que la compañía prepara inversiones por cientos de millones de dólares para acompañar el crecimiento esperado.
-¿Cómo ve a la Argentina?
Amo la Argentina. Es mi segunda visita a San Juan en menos de un año. Somos muy optimistas respecto de la oportunidad minera que tiene el país y quería verla personalmente, sentir el entusiasmo que existe alrededor de lo que viene. Tengo expectativas muy altas. Estamos muy entusiasmados con los desarrollos que vimos en los últimos años. Ha sido mucho tiempo esperando este momento para Argentina, pero Finning siempre estuvo comprometida con este mercado y a pesar de los momentos más difíciles, nunca nos fuimos.
Argentina es una oportunidad. Primero fue Vaca Muerta y el desarrollo de petróleo y gas, luego llegó la minería. Cuando se desarrollan los recursos naturales se fortalece la economía y eso impulsa infraestructura, construcción, hospitales, escuelas y caminos. Hoy gran parte de nuestro negocio de construcción está vinculado al desarrollo de recursos naturales.
-¿Cuál fue el impacto de Vaca Muerta?
Fue un gran disparador. Hemos visto un fuerte crecimiento en equipos de fractura hidráulica y perforación. Invertimos más de u$s 10 millones en nuestras instalaciones y seguimos ampliando nuestra presencia. El mundo necesita recursos naturales más que nunca y Argentina tiene una oportunidad extraordinaria para cubrir parte de esa demanda. Tiene recursos, gente capacitada y condiciones para convertirse en una verdadera potencia.
-¿El cambio de modelo económico impulsó el interés por Argentina?
Sí, aunque nosotros nunca dejamos de estar aquí. Siempre estuvimos comprometidos con el país. Tuvimos momentos difíciles, igual que todos los argentinos. Pero cuando hablo con nuestros equipos veo una enorme resiliencia y una gran pasión por el país. Dicho esto, cualquier administración que haga más fácil y más predecible hacer negocios resulta atractiva. La apertura de los mercados es un factor muy importante. Durante mucho tiempo, importar equipos fue extremadamente difícil. El desarrollo y la inversión prosperan en mercados abiertos.
-¿Qué peso tiene Argentina dentro del negocio regional?
La mitad de nuestro negocio sigue estando en Canadá, donde facturamos más de u$s 10.000 millones. Pero Argentina es, por lejos, el mercado con mayor crecimiento potencial de todo nuestro portafolio.
-¿Cuál es la expectativa de crecimiento?
Si construimos de manera racional y resiliente, esperamos duplicar nuestro negocio cada dos o tres años durante los próximos ocho o diez años en Argentina.

-¿Y qué nivel de inversiones requiere ese crecimiento?
Inversiones enormes, millonarias. Creemos que estamos preparados para los próximos 12 a 18 meses, quizás dos años. Pero después necesitaremos nuevas inversiones, especialmente en San Juan y en Vaca Muerta. Hablamos de instalaciones, infraestructura, capacitación de personal, inventarios, repuestos y equipamiento. Vamos a traer mucho más inventario al país para acompañar el crecimiento. Estamos hablando de cientos de millones de dólares, no de decenas de millones.
Hoy nuestro negocio ronda los u$s 400 millones en Argentina y esperamos que pueda duplicarse cada dos, tres o cuatro años. Es difícil establecer exactamente el ritmo, pero el potencial es enorme. Por cada u$s 100 millones adicionales que crecemos necesitamos invertir aproximadamente u$s 50 millones para sostener ese crecimiento. Si queremos expandirnos en u$s 500 millones, probablemente tengamos que invertir cerca de u$s 200 millones.
-¿Cómo imagina el desarrollo de Argentina en los próximos años?
Creo que Argentina tiene todos los ingredientes para ser un país fantástico. Soy muy optimista. Pero también creo que el crecimiento debe construirse de manera sostenible. La resiliencia tiene dos significados. Uno es caerse y volver a levantarse. Esa fue la Argentina del pasado. La nueva Argentina necesita una resiliencia diferente: crecer de manera consistente, pensando en el largo plazo, para evitar volver a caer. Gestionar las expectativas será clave. Es mejor construir algo sólido que crecer demasiado rápido y fracasar unos años después.
-¿Cómo impacta en su negocio de construcción, la caída de la obra pública?
Vemos cierta desaceleración. Pero para mí la diferencia está en la calidad del trabajo. Se puede generar actividad económica a través de proyectos que no son sostenibles, o se puede construir infraestructura vinculada a actividades productivas que generan valor a largo plazo. Cuando se desarrollan recursos naturales, luego aparecen los caminos, aeropuertos, servicios e infraestructura asociados. Esa es construcción con propósito. Hoy la calidad de los proyectos es más sostenible y de mayor valor que en el pasado.
-¿Existe la posibilidad de que Caterpillar instale una planta en Argentina?
Lo que puedo decir es que Finning seguirá trayendo productos, servicios y capacidades al país. Tenemos grandes centros de re manufactura en la región, incluyendo operaciones en Argentina. El desafío más importante no será conseguir máquinas o repuestos. Será encontrar y capacitar personas. Habrá muchas oportunidades laborales y necesitaremos desarrollar talento para acompañar el crecimiento.
-¿Qué importancia tiene la re manufactura dentro del negocio?
Es fundamental. Nuestras máquinas están diseñadas para durar, pero también para ser reconstruidas. No solo fabricamos equipos de larga vida útil, sino equipos que pueden tener una segunda y una tercera vida. Tenemos camiones mineros en Chile que siguen operando después de 30 años. Cuando los vendimos pensábamos que durarían 10 o 15 años. La reconstrucción y re manufactura generan empleo local, son más sostenibles y permiten aprovechar mejor los recursos.
-¿Argentina es un país caro para operar?
No lo veo así. Con mercados más abiertos, el proceso de importación mejoró considerablemente. Eso beneficia tanto a nuestros clientes como a nosotros. La clave es la competitividad. Argentina debe ser competitiva para producir cobre, petróleo y gas frente a otros países. Y nosotros debemos ser competitivos para nuestros clientes. No vemos desventajas estructurales para operar aquí.
-¿Su optimismo es a largo plazo?
Si, soy muy realista respecto de los plazos y de lo que se puede lograr. Finning está comprometida con el país para el largo plazo. Vendemos máquinas Caterpillar, pero nuestro verdadero producto son las personas y los servicios que brindan. No subestimamos la oportunidad ni el desafío que tenemos por delante para generar prosperidad y crear empleos de calidad en esta región.















