

El empresario Carlos Slim acaba de desembarcar en el negocio petrolero. A través del conglomerado industrial Grupo Carso, el mexicano compró el 70% de la firma colombiana Tabasco Oil Company (TOC).
La operación se cerró en torno de los u$s 23,3 millones y se da en momentos en que a nivel mundial existe una crisis petrolera producto de las manifestaciones ocurridas en Libia. El 30% restante de la firma continuará en manos de Geoprocesados, empresa mexicana (de la cual TOC es subsidiaria) que también tiene oficinas en Houston (Estados Unidos) y la Argentina.
Se trata de una firma mexicana que cuenta con 10 años de trabajo para la empresa estatal Pemex Exploración y Producción, que se encarga de procesar las imágenes sísmicas en profundidad.
Además, es la responsable de realizar el control de calidad de adquisición sísmica para todas las empresas terrestres y marinas que trabajan para Pemex.
A través de un comunicado enviado ayer a la Bolsa de Comercio de México, Carso ratificó la operación de adquisición del 70% de la compañía dedicada a la exploración, producción, explotación y comercialización de hidrocarburos en América latina. El holding agrupa a las empresas industriales, minoristas y hoteleras de Slim.
Las intenciones sobre este mercado de quien según la revista Forbes es el hombre más rico del mundo no terminarían aquí. Los analistas sostienen que la semana próxima participaría en la licitación de tres campos petroleros en México.
En las bases de licitación se establece como requisito a potenciales participantes acreditar haber operado campos con producción mínima entre 10.000 y 30.000 barriles diarios durante el último año, e invertido entre u$s 35 y u$s 100 millones en proyectos de exploración y producción en los últimos cuatro años. Y Tabasco Oil cumple con esas exigencias. Slim compró de este modo no sólo una empresa, sino también experiencia petrolera que hasta ahora no tenía.
El multimillonario que en la Argentina es dueño de la empresa de telefonía celular Claro, no había participado en la exploración y producción petrolera en forma directa con alguna de sus empresas aunque tiene inversiones en las compañías estadounidenses Bronco Drilling y Allis-Charlmers Energy, y es propietario de Sweecomex, donde construye plataformas petroleras.
Ahora no sólo podrá extraer petróleo colombiano gracias a la licitación adjudicada en ese país donde invertirá Tabasco Oil u$s 5,8 millones, sino que también lo podrá hacer en México. Además Slim participa en los servicios para Pemex a través de la empresa Sweecomex, la cual construye plataformas petroleras para la industria petrolera mexicana.










