

La mesa de enlace rechazó a través de un comunicado lo que llamó la "cláusula Monsanto", por considerarla arbitraria y abusiva. Las entidades alertaron así a los productores "a no firmar contratos que incluyan cláusulas ajenas a los usos y costumbres de la comercialización granaria", apuntándole directamente al sistema de control que permitiría a los compradores (acopiadores, exportadores, industrias transformadoras) "tomar las medidas necesarias para detectar cierta presencia de tecnología en los granos entregados y retener un importe en concepto de regalías, alterando reglas, usos y costumbres del comercio de granos". El comunicado les permitió a las cuatro entidades lograr un mensaje de unidad en medio de la ruptura que significa ir separadas, por primera vez desde 2008, a una medida de fuerza general. La conducción de Federación Agraria será la gran ausente de la protesta que comienza el miércoles.











