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Rizobacter, el activo más importante de Bioceres Crop Solutions (que cotiza como BIOX en Nasdaq), tiene un año clave por delante.

La empresa adelantó en sus resultados anuales que en los próximos 12 meses deberá reunir los fondos necesarios para cumplir con sus obligaciones financieras.

BIOX es la firma argentina que desarrolló la semilla de trigo HB4, resistente a la sequía, y que cotiza en la Bolsa de Nueva York.

Alcanzar ese objetivo dependerá del éxito que tenga el plan que trazó la compañía para este período, algo que “no puede garantizarse dado que depende de factores que no están completamente bajo el control del grupo”, señaló la firma en la presentación de su balance.

“Esta situación genera una incertidumbre importante que puede generar dudas significativas sobre la capacidad de la compañía para continuar operando como empresa en funcionamiento”, agregó.

Al 30 de junio, la empresa cerró con una fuerte pérdida por $ 36.797,7 millones, una cifra 277,4% mayor que los $ 9751,6 millones en rojo registrados el año anterior. A pesar de eso, sus ventas aumentaron en un 42% hasta alcanzar los $ 291.164 millones.

La compañía atribuyó estos resultados a una conjunción de factores. Pero la realidad es que su empresa controlante, BIOX, se encuentra envuelta en una serie de eventos concatenados que impactaron directamente en el negocio de Rizobacter.

Por caso, en junio de 2025, Bioceres S.A. -la empresa local que antes del cambio societario fue la controlante del grupo- incumplió una parte de su deuda financiera y posteriormente se presentó en quiebra.

Según explicó Rizobacter, la debacle de la empresa argentina y su vínculo con BIOX le impidió seguir accediendo a financiamiento en el mercado de capitales. Como consecuencia, la compañía tuvo que financiar sus operaciones mayoritariamente con fondos propios.

A estas dificultades se sumó un conflicto judicial entre BIOX y tenedores de deuda, quienes iniciaron una demanda por presuntos incumplimientos. En ese proceso, la Justicia dictó una medida cautelar que le impide a BIOX disponer de determinadas garantías mientras se resuelve el reclamo.

En enero, además, tenedores de deuda acusaron a la firma de no haber cumplido con pagos y se quedaron con Pro Farm por apenas u$s 15 millones, muy por debajo de los u$s 156 millones que había costado su adquisición. Se trata de una firma estadounidense que BIOX había adquirido en 2022.

Según mencionó Rizobacter, la pérdida de Pro Farm requirió una reestructuración “significativa de la estrategia comercial y del posicionamiento del grupo en el mercado”, particularmente en la operación de Rizobacter Brasil, que hoy se encuentra bastante comprometida.

Actualmente, presenta déficit patrimonial, un elevado nivel de endeudamiento, vencimientos de deuda en el corto plazo y acceso limitado a fuentes de financiación.

Debido a ello, la empresa está en camino de refinanciar las deudas y se encuentra analizando venta de activos.

“En conjunto, los acontecimientos descriptos afectaron la situación financiera de la controlante y sus afiliadas, así como su capacidad para atender determinadas obligaciones financieras, incluidas aquellas derivadas de los acuerdos celebrados con Rizobacter Argentina S.A. y algunas de sus afiliadas”, detalló.

Tal es así que la compañía tuvo que salir a reperfilar deuda, primero por u$s 3,8 millones, y luego por otros u$s 42 millones, para extender los plazos de vencimiento de sus obligaciones negociables.

Qué medidas está tomando Rizobacter

Para aumentar su liquidez y darle una mayor holgadez a su estructura financiera, la empresa no solo reestructuró su deuda, sino que comenzó a optimizar su capital de trabajo y adecuó su estructura de costos. En paralelo, cerró acuerdos de refinanciación con diversas entidades por un monto aproximado de u$s 28 millones, y extendió los plazos de pagos hacia 2028 y 2029.

“De cara a las próximas campañas, el Directorio considera que las perspectivas son favorables. Esta evaluación se sustenta en la mejora del contexto macroeconómico del país y en la normalización de las condiciones climáticas que inciden sobre el sector agrícola, aun cuando las dificultades financieras de los productores agropecuarios continuaron afectando negativamente la actividad durante el ejercicio”, indicó.

En cuanto a su operatoria diaria, la empresa actualizó y continuó negociando acuerdos con sus clientes y proveedores para las futuras campañas, incluyendo contratos de formulación y producción para terceros. Asimismo, continuó avanzando en la protección de desarrollos tecnológicos destinado a su producción de semillas, a productos biológicos y a formulaciones de protección de cultivos.

“En este marco, la compañía continuó gestionando registros y extensiones de patentes en mercados relevantes”, dijo.

En lo que respecta a la gestión de inventarios, la empresa redujo un 31,2% el capital de trabajo destinado a mantener stock, lo que permitió disminuir el valor de los inventarios en unos u$s 15,6 millones.

Los resultados de BIOX

En tanto, los resultados de BIOX arrojaron una pérdida neta de u$s 54,4 millones, un registro 11% mayor que el año anterior.

En tanto, sus ingresos fueron de u$s 238,3 millones, un 18% menos. La empresa atribuyó alrededor de la mitad de esa caída a la reconfiguración, “prácticamente finalizada”, de su negocio de semillas, hoy en manos de Horus Agro y Natal Seeds, dos firmas argentinas. A su vez, sostuvo que el resultado está relacionado con la reducción de las actividades vinculadas a HB4.

La ganancia bruta de BIOX fue de u$s 82,9 millones en 2026, un 21% menor que el año anterior. La compañía explicó que, si bien mejoraron “varias categorías centrales de productos”, el resultado se vio afectado por una menor contribución del negocio de inoculantes -productos biológicos- y por mayores cargos asociados a stock que perdió valor.

Hoy, BIOX intenta sostener su actividad en medio de dificultades financieras y una fuerte caída de su valor bursátil. Por caso, el 2 de febrero, sus acciones en Wall Street perforaron el umbral de u$s 1 por acción y aún no logran recuperar su valor que llegó a estar en u$s 6,55.

A pesar de eso, hay algunos datos alentadores. Según se desprende del balance, el Ebitda ajustado se ubicó en u$s 0,6 millones, un avance de u$s 10,1 millones entre un año y otro. En 2025, arrojó un resultado negativo de u$s 9,6 millones. Durante el último trimestre, también se redujo la pérdida neta: pasó de u$s 54,4 millones en 2025 a u$s 31,8 millones hacia este año.