

La Economía del Conocimiento argentina proyecta un 2026 con expectativas favorables en comercio exterior, aunque con un tono más moderado que el entusiasmo que predominaba un año atrás. Según la Encuesta de Perspectivas elaborada por Argencon, el 57% de las empresas prevé que sus exportaciones crecerán durante este año.
Si a esto se suma que el 35,6% estima niveles de ventas externas similares a los de años anteriores, se configura un escenario en el que 9 de cada 10 empresas prevé, como mínimo, preservar su presencia internacional.
El dato confirma la continuidad del dinamismo exportador de un sector que cerró 2025 con ingresos por u$s 9685 millones y un crecimiento interanual de 20,6%, impulsado por la demanda global de servicios basados en el conocimiento y el avance de tecnologías como la inteligencia artificial.

Sin embargo, al comparar con las expectativas de 2025, se observa un ligero cambio de clima. El año pasado, el 86% de las empresas destacaba mejoras en la economía y proyectaba un fuerte crecimiento exportador, en un contexto marcado por la salida del cepo y la normalización del régimen cambiario.
En 2026, si bien el escenario sigue siendo favorable, las perspectivas aparecen más condicionadas. Y es que las empresas señalan entre sus mayores preocupaciones las condiciones de competitividad, destacándose el costo salarial argentino vs países referentes; el comportamiento de la inflación y el tipo de cambio y la inestabilidad normativa y regulatoria.
“Argentina tiene una oportunidad concreta de consolidarse como proveedor global de servicios basados en el conocimiento, pero eso requiere sostener condiciones de competitividad en el tiempo. En un mercado donde los clientes comparan talento y costos en tiempo real, cualquier desalineación impacta directamente en la capacidad de crecer y exportar”, destaca Sebastián Mocorrea, presidente de Argencon.
Sobre la expansión geográfica, los Estados Unidos se perfila como el destino con mayor potencial de crecimiento para las empresas argentinas, con el 60% de las preferencias, mientras que Latinoamérica se ubica en segundo lugar, con el 31%. Sin embargo, es en esta misma región donde se concentra la presión competitiva. Colombia aparece como el principal rival de los servicios argentinos, con el 40% de las menciones, seguido por México (34%) y Brasil (18%).
A la par, este escenario está atravesado por el desarrollo y la difusión de la inteligencia artificial que se consolida como un segundo vector clave. “Los saltos de eficiencia asociados a estas tecnologías comienzan a redefinir tanto la dinámica de la demanda global como los estándares de productividad”, indica el informe difundido por la entidad nacional.
En el plano doméstico, las empresas advierten una mejora en el entorno para hacer negocios.
El 82,5% considera que la gestión del Gobierno ayudó a resolver problemas estructurales del sector y a elevar la previsibilidad económica frente al año pasado.
No obstante, los desafíos de fondo siguen vigentes. El costo salarial en dólares frente a otros mercados, la dinámica de la inflación y el tipo de cambio, junto con la inestabilidad regulatoria, continúan siendo los principales límites para sostener el crecimiento exportador.
En esa línea, Leandro Mora Alfonsín, director ejecutivo de Argencon, sostuvo que “necesitamos sostener una agenda enfocada en mejorar las condiciones para exportar y ganar terreno a nivel global”.
Estructura productiva
En materia de empleo, el relevamiento muestra una tendencia a la estabilidad. El 80,1% de las empresas prevé cambios moderados en sus dotaciones, con predominio de estructuras estables, aunque con un incremento más acotado que en ejercicios anteriores.
Este comportamiento responde, en parte, a las transformaciones en la productividad impulsadas por la inteligencia artificial. Si bien no se observa un impacto uniforme sobre el empleo, sí se proyecta una reconfiguración de los perfiles demandados, con mayor foco en habilidades vinculadas a la interacción con nuevas tecnologías.













