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A seis meses del inicio del año, las principales empresas del agro ya empiezan a definir posiciones. Después de años con Cargill liderando exportaciones, el negocio cambió de manos: Bunge pasó a ocupar el primer puesto del ranking con 11,5 millones de toneladas (tn) declaradas. Esto la lleva a alcanzar alrededor del 22% de participación de mercado argentino.

Es que, luego de su fusión con Viterra, operación que terminó de cerrarse en el país a comienzos de este año, la empresa logró aumentar su capacidad instalada y el volumen procesado. Tal como indica en su balance global del primer trimestre de 2026, el aumento de las toneladas procesadas en la Argentina (y Brasil) responde en gran medida a la capacidad de producción ampliada que aportó la empresa combinada.

Con ese resultado, Cargill quedó relegada al segundo puesto, con 8 millones de toneladas (tn) declaradas. El resto del top 10 lo integran COFCO (6,3 millones de tn), Louis Dreyfus Company (5 millones de tn), ADM Agro (4,6 millones de tn), ACA (4 millones de tn), AGD (3,7 millones de tn), Molinos Agro (2,6 millones de tn), Commodities S.A. (890.000 tn) e YPF (790.000 toneladas). Apenas estas 10 empresas concentran cerca del 90% del volumen total declarado para exportación de la Argentina.

El relevamiento fue elaborado por El Cronista sobre la base de las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) registradas al 25 de junio. En lo que va del año, las empresas, que se extienden a más de 180, acumulan 51.968,3 millones de tn para exportación entre granos, aceites y subproductos, un indicador que anticipa el ritmo del comercio exterior del sector.

Apenas estas 10 empresas concentran cerca del 90% del volumen total declarado para exportación de la Argentina

El volumen de declaraciones se configura en un contexto de cambios en el esquema de derechos de exportación. En junio, el Gobierno redujo las retenciones al trigo y la cebada (pasaron del 7,5% al 5,5%) y anunció un cronograma de bajas graduales para el resto de los principales cultivos, medidas que el sector espera que mejoren la competitividad exportadora.

Según datos de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), en los primeros cinco meses del año las agroexportadoras liquidaron un total de u$s 10.344 millones, un 11,7% menos que durante el mismo periodo del año anterior.

Últimas inversiones

Las principales agroexportadoras están a la carrera para expandir sus negocios en el país.

Por caso, Molinos Agro, la firma agroindustrial de la familia Perez Companc, avanza con un megaproyecto en Timbúes, Santa Fe. En mayo, la compañía obtuvo la aprobación comunal para desarrollar un complejo portuario e industrial en el principal polo agroexportador del país -dentro del corredor de la Hidrovía Paraguay-Paraná- y que demandará una inversión mínima de u$s 800 millones.

De concretarse, el emprendimiento constituirá “el complejo de molienda de oleaginosas de mayor escala del mundo, con una rotación proyectada cercana a 1,2 millones de toneladas mensuales”.

El proyecto contempla la construcción de hasta tres líneas de procesamiento y molienda de oleaginosas con capacidad individual de 12.000 a 15.000 toneladas diarias. Además, sumará una capacidad de almacenamiento de aproximadamente 1 millón de toneladas de granos y oleaginosas, dos muelles para buques, un muelle de descarga de barcazas, una central de cogeneración de energía de 55 megavatios (MW), una planta de tratamiento de aguas y efluentes, así como la infraestructura logística complementaria.

En paralelo, la francesa Louis Dreyfus Company (LDC) anunció este mes una inversión de u$s 400 millones para construir una nueva planta de procesamiento de soja y girasol en la Argentina.

Según señaló la multinacional, la instalación será una de las mayores plantas de molienda de semillas de girasol del mundo. La compañía agregó que el proyecto representa una de las inversiones más importantes realizadas por el sector agroindustrial argentino en la última década.

La nueva planta se construirá en el predio que LDC tiene en Bahía Blanca y se sumará a la infraestructura de almacenamiento y logística que la compañía opera en ese complejo, incluido su puerto. Según la empresa, el proyecto busca atender la creciente demanda global de aceites vegetales para la alimentación y los biocombustibles.