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Con una recaudación de u$s 128 millones, triunfa la escultura en el mercado del arte

La cifra corresponde a 20 obras subastadas en Nueva York. La participación de las esculturas en las ventas totales del mercado pasó del 15% al 28%. Brâncusi y Moore fueron algunas de las estrellas

Unos u$s 128 millones. Eso es lo recaudado en dos noches en Nueva York por tan sólo 20 esculturas de Brâncusi, Ernst, Moore, Giacometti, Marino Marini, Archipenko, Rodin, Degas y Richier. La participación de la escultura en las ventas totales del mercado de arte, que solía estar en 15%, ahora creció hasta el 28% y mucho nos alegramos. Christie’s está de gran festejo: vendió el doble que hace un año y recaudó en tres subastas u$s 320 millones y aún le quedan por vender más de u$s 500 millones en arte contemporáneo. Vendió 10 esculturas en u$s 79 millones.
La estrella de sus ventas fue la pequeña cabeza de 27 centímetros, en forma de huevo, que realizó el genial rumano Constantin Brâncusi (1876-1957) en París, en 1909. Previamente la había realizado en mármol, y la misma está en el gran museo de esculturas que hay en el mundo, que es el Hirshhorn Museum de Washington. Luego la realizó en yeso y se vendió en u$s 9 millones hace dos años y a partir del mismo fundió seis bronces y a cada uno lo patinó esmeradamente. La modelo que inspiró la obra era la Baronesa Franchon y nadie sospechó que la obra se vendería en u$s 57,4 millones, triplicando su estimación. Fueron cinco los candidatos que pujaron y fue ardua la lucha ya que duró nueve minutos, algo desacostumbrado.
Sólo dos obras aparecen a la venta del artista por año y, como contábamos, son cientos los museos que quieren tener alguna de ellas. El MOMA de Nueva York tiene una buena colección y otra de estas "Musa dormida" está en el Centro Pompidou en Les Halles. No hay obras del artista en la Argentina.
Otra estrella del mercado de esculturas es Henry Moore: se vendieron varias de sus obras, un gran bronce de 4 metros de largo alcanzó los u$s 8,2 millones, un busto de Alberto Giacometti llegó a u$s 3,2 millones. Una pintura de Picasso de una de sus mujeres, Dora Maar, realizada en 1939 y que se había vendido hace seis años en u$s 29 millones, ahora tuvo comprador en u$s 45 millones y me parece que se va a China.
Los asiáticos compraron el 23% de lo ofrecido. Había un importante Marc Chagall que se vendió en u$s 14,6 millones y otro Picasso, de buen tamaño y de los años ‘20, que superó los u$s 30 millones. Había dos obras excepcionales, un Kandinsky que duplicó su base y se vendió en u$s 8,3 millones y un pequeño Braque cubista que duplicó también y llegó a los u$s 10 millones.
La noche siguiente, Sotheby’s presentaba también 10 fabulosas esculturas que lograron más de u$s 50 millones, la más linda era un Max Ernst que hace 25 años se vendió en un millón y hace 15 años en u$s 2 millones, tuvo gran puja y se vendió en u$s 16 millones. Mide un metro y hay 9 bronces del mismo.
Otro busto de Giacometti, que refleja a su hermano Diego, se vendió en u$s 11 millones. El lote estrella fue del ruso Malevich que duplicó su base y se vendió en u$s 21 millones. Otro óleo de Picasso, pintado cuando el malagueño tenía 88 años, se pagó también u$s 11 millones y un inacabado Monet de nenúfares en Giverny cosechó u$s 16 millones, es de las obras de su sucesión que fueron catalogadas y firmadas con un sello impreso con su firma, se había vendido hace 30 años en u$s 4 millones. La noche empezó muy mal en Sotheby’s con el anuncio que la obra de Schiele, que era la estrella de la venta y que aspiraban a u$s 40 millones, había sido retirada. Pareciera que no hubo candidatos y prefirieron no "quemarla" sin interesados, pero el primer lote a la venta, una pequeña escultura en madera de 27 centímetros de Archipenko, quintuplicó su base y se vendió en u$s 562.000. Este escultor post-cubista influenció mucho a nuestro Curatella Manes, de quien el otro día Saráchaga vendió una pequeña escultura de 40 centímetros en buenos u$s 95.000. Un bronce de Arp, del cual hay sólo tres copias, triplicó su base y se vendió en u$s 4,85 millones. Gran sorpresa fue la venta de una biblioteca de madera y metal realizada por Diego Giacometti en u$s 6 millones, triplicando su estimación. Pese a la ausencia del Schiele, se vendieron u$s 213 millones y la próxima semana comentaremos cómo fue con las ventas de post-guerra y arte contemporáneo.