

Ir al gimnasio sigue siendo tendencia, pero no es la única opción para mantenerse activo.
Salir a caminar se ha consolidado como una alternativa cada vez más popular, y con razón: es accesible para casi cualquier persona, no requiere equipamiento especial y sus beneficios para la salud son numerosos.
Desde jóvenes hasta adultos mayores, todos pueden incorporarla fácilmente a su rutina diaria.
Lo que le hace a tu cuerpo
Los beneficios de caminar van mucho más allá de quemar calorías.

Esta actividad fortalece el corazón y los pulmones, mejora la circulación, los huesos y los músculos, y reduce el riesgo de enfermedades crónicas.
Además, libera estrés, mejora el ánimo, la memoria y la calidad del sueño, previene el inicio de la diabetes, ayuda con el estreñimiento, reduce la hinchazón, aumenta los niveles de vitamina D, mejora la postura corporal y previene la degeneración del hipocampo, una estructura clave para la memoria y la orientación.

Cómo hacerlo bien para que funcione
No se trata de salir a dar una vuelta sin más. Según la nutricionista y entrenadora Blanca Pombal, para que la caminata tenga un efecto real sobre la salud debe cumplir ciertas condiciones básicas.















