

La chía es una semilla ancestral originaria de México cuyo consumo se remonta a la época prehispánica. Además de formar parte de la alimentación cotidiana de aquellas sociedades, tuvo un papel importante en las ceremonias religiosas y en los tributos aztecas.
En la actualidad, este alimento es reconocido por su contenido de fibra, antioxidantes, proteínas, minerales y ácidos grasos poliinsaturados, entre ellos los omega-3 y omega-6. Estas características han impulsado el interés por aprovechar sus propiedades nutricionales.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a través de investigadores de la Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán, estudia el aprovechamiento integral de la planta para elaborar forraje destinado al ganado lechero y explorar sus posibles aplicaciones en la alimentación.
Cuáles son los beneficios nutricionales de la chía
Uno de los principales aportes de la chía es su contenido de ácidos grasos omega-3, en particular el ácido alfa-linolénico, y de omega-6. Según la investigación difundida por la UNAM, también contiene proteínas, fibra, antioxidantes, vitaminas y minerales.

La semilla posee, además, una característica particular: al entrar en contacto con el agua, libera un mucílago que forma una especie de gel. Esta sustancia puede utilizarse como espesante en la industria alimentaria. La fibra de la chía también se relaciona con el movimiento intestinal, por lo que puede mejorar la digestión y contribuir a una alimentación equilibrada, según la cantidad consumida por cada persona.
Cómo consumir chía y qué se sabe de su producción en México
Las semillas pueden incorporarse a la alimentación mezcladas con agua, jugos o yogur, así como en ensaladas y preparaciones elaboradas con harina. Su versatilidad permite añadirlas a diferentes comidas sin modificar de manera importante su preparación.
México conserva una tradición de cultivo vinculada con este alimento ancestral. Entre los estados productores mencionados por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural se encuentran Jalisco, Puebla y Sinaloa.
Por qué la chía es un alimento ancestral de México
La chía (Salvia hispanica) es un alimento ancestral de México porque su domesticación y uso están documentados desde hace milenios en Mesoamérica. La evidencia arqueológica y botánica sitúa su cultivo en el centro y sur de México desde alrededor del 3500 a. C., y se considera que fue uno de los cultivos básicos de las civilizaciones mesoamericanas junto con el maíz, el frijol y el amaranto.
Hacia el 1500 a. C. ya era parte de la dieta de pueblos del centro de México, y entre los mayas (cuyo apogeo clásico se ubica entre 250 y 900 d. C.) se usaba como alimento, bebida y medicina; de hecho, su nombre proviene del náhuatl chian (“aceitoso”), y en maya se ha asociado con la palabra chi (“fuerza”), por su valor energético para guerreros y mensajeros.













