

El colágeno es la proteína estructural más abundante del cuerpo humano y representa cerca del 30% de la masa total de proteínas en los mamíferos. Sin embargo, no existe un único tipo de colágeno: los investigadores han identificado al menos 28 variedades, cada una con funciones específicas en tejidos como la piel, los huesos, los tendones y el cartílago.
Un reciente informe de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) destaca que el cartílago articular sano contiene principalmente colágeno tipo II, acompañado por otros subtipos como los tipos IX y XI, mientras que el colágeno tipo I predomina en tejidos fibrosos como la piel, los tendones y los huesos.
La diferencia es importante porque muchas personas consumen suplementos de colágeno sin saber que cada tipo actúa sobre estructuras distintas del cuerpo. Elegir el adecuado depende del objetivo: mejorar la salud articular, fortalecer huesos o cuidar la apariencia de la piel.

Colágeno tipo I vs. tipo II: cuál es mejor y para qué sirve cada uno
Según el informe de los NIH, el colágeno tipo I es el más abundante del organismo. Se encuentra en la piel, los tendones, los ligamentos, la córnea y constituye más del 90% de la matriz orgánica de los huesos. Su función principal es proporcionar resistencia, firmeza y soporte estructural.
El colágeno tipo II, en cambio, es característico del cartílago hialino y representa entre el 90% y el 95% del colágeno presente en el cartílago articular sano. Su papel es absorber impactos, reducir la fricción entre las articulaciones y mantener la integridad del tejido cartilaginoso.
- Tipo I: piel, huesos, tendones y ligamentos.
- Tipo II: cartílago y articulaciones.
- Tipo I: aporta firmeza y resistencia mecánica.
- Tipo II: favorece la amortiguación y movilidad articular.
- Tipo I: se asocia con salud ósea y apariencia de la piel.
- Tipo II: se relaciona con el cuidado del cartílago y las articulaciones.
En términos simples, ninguno es “mejor” que el otro; cumplen funciones diferentes y complementarias dentro del organismo.

Otros tipos de colágeno que también son importantes
El estudio de los NIH señala que el cartílago no está formado únicamente por colágeno tipo II. También contiene colágeno tipo IX y tipo XI, que ayudan a estabilizar la red de fibras y a mantener la organización del tejido. Además, pequeñas cantidades de colágeno tipo VI rodean a los condrocitos —las células del cartílago— y participan en la transmisión de señales mecánicas.
Otros subtipos, como los colágenos III, IV, V, X, XII, XIV, XVI, XXII y XXVII, aparecen en menor proporción pero también contribuyen a la estructura y funcionamiento del cartílago. Por ejemplo, el tipo IV se localiza alrededor de las células del cartílago y el tipo X se encuentra principalmente en la zona calcificada del tejido.

Los tipos de colágeno que suelen venderse como suplementos y para qué sirve cada uno
En el mercado, los suplementos más comunes son el colágeno hidrolizado tipo I, el tipo II y las fórmulas mixtas que combinan varios subtipos. El tipo I suele obtenerse de bovinos o peces y se utiliza principalmente para apoyar la salud de la piel, las uñas, el cabello y los huesos.
El colágeno tipo II, especialmente en su forma no desnaturalizada, se comercializa para el cuidado de las articulaciones y el cartílago. Su objetivo es ayudar a mantener la movilidad y reducir el desgaste articular asociado con la edad o la actividad física intensa.
Algunas fórmulas combinan tipo I y III, ya que el tipo III también participa en la estructura de la piel, los vasos sanguíneos y otros tejidos conectivos. En general:
- Tipo I: piel, huesos, tendones y ligamentos.
- Tipo III: piel y tejidos blandos.
- Tipo II: cartílago y articulaciones.
- Fórmulas mixtas: buscan un apoyo más amplio para tejidos conectivos.
Los expertos recomiendan elegir el suplemento según la necesidad específica y recordar que ningún producto sustituye una alimentación equilibrada, la actividad física y el seguimiento médico cuando existen problemas articulares u óseos.
Colágeno hidrolizado vs. colágeno no desnaturalizado: ¿en qué se diferencian y cuál elegir?
Aunque ambos se venden como suplementos de colágeno, no son iguales ni están diseñados para los mismos objetivos.
El colágeno hidrolizado está compuesto por péptidos obtenidos tras fragmentar la proteína, lo que facilita su absorción y hace que se utilice principalmente para apoyar la salud de la piel, los huesos, los tendones y los tejidos conectivos.
En cambio, el colágeno tipo II no desnaturalizado (UC-II) conserva su estructura original y se comercializa específicamente para el cuidado de las articulaciones y el cartílago.

Antes de elegir un suplemento, conviene revisar qué tipo de colágeno contiene, cuál es su objetivo de uso y si cuenta con respaldo científico.
También es importante verificar la dosis recomendada, el origen del colágeno (bovino, marino o aviar) y recordar que estos productos no son intercambiables: una persona que busca mejorar la elasticidad de la piel no necesariamente necesita el mismo tipo de colágeno que alguien con molestias articulares. Siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud antes de iniciar su consumo, especialmente si existen enfermedades crónicas o se toman otros medicamentos.















