En esta noticia

Cualquier directivo que haya pasado dos días en un auditorio conoce la sensación. Sale con la libreta llena, con tres o cuatro frases subrayadas y con la convicción de que algo tiene que cambiar el lunes. Para el miércoles, la bandeja de entrada ya ganó la batalla. Paola Bossi, country manager de WOBI (World of Business Ideas) en México, lo describe así: “Muchas veces regresamos de un evento llenos de ideas y volvemos inmediatamente a la operación”.

Ese desfase entre inspiración y ejecución es el reto que la organización eligió encarar en el año en que celebra un cuarto de siglo en el país. La edición 2026 del World Business Forum México se realizará en Expo Santa Fe, en la Ciudad de México, bajo el concepto “Trascender”, y trae un formato pensado no solo para el escenario, sino para lo que ocurre después.

“Cumplir 25 años representa un motivo de orgullo, pero también una oportunidad para mirar hacia adelante”, dice Bossi en entrevista. En ese tiempo, reconoce, la forma de hacer negocios y de liderar cambió de raíz, y WOBI tuvo que cambiar con ella. “Ya no basta con acercar grandes ideas y voceros; buscamos crear experiencias que ayuden a los líderes a conectar el conocimiento con sus propios desafíos y convertirlo en acción”.

¿Para qué ir a WOBI en persona?

En una época en la que cualquier conferencia se puede ver desde el celular, la pregunta es inevitable. Bossi no duda: los eventos presenciales, sostiene, son hoy más importantes que nunca. El argumento no tiene que ver únicamente con el contenido, que está disponible en cualquier lugar, sino también con el intercambio. Compartir un espacio con personas de otras industrias y trayectorias, dice, genera algo que la tecnología todavía no puede replicar.

Y agrega un matiz más personal: “El liderazgo puede ser un camino solitario”. De ahí el valor de encontrarse con una comunidad que comparte los mismos desafíos, las mismas responsabilidades y la misma ambición de crecer. Para ella, el foro funciona como una pausa: salir de la operación, contrastar ideas con pares y cuestionar las propias certezas para encontrar nuevas preguntas que lleven a mejores decisiones.

Los eventos presenciales son más importantes que nunca. El argumento no tiene que ver únicamente con el contenido, que está disponible en cualquier lugar, sino también con el intercambio. Compartir un espacio con personas de otras industrias y trayectorias genera algo que la tecnología todavía no puede replicar.


Paola Bossi

Un cartel sin receta única

La edición de aniversario de WOBI reúne perfiles que, a primera vista, poco tienen en común. Francis Ford Coppola, el director de El Padrino, comparte programa con Renée Mauborgne, coautora de La estrategia del océano azul y profesora de INSEAD; con Rita McGrath, de Columbia Business School, especialista en innovación; con Greg Hoffman, exdirector de marketing de Nike; con David Rowan, editor fundador de la edición británica de Wired, con el atleta olímpico Carl Lewis, Nathali Nahai, experta internacional en tecnología, marketing y psicología y Teresa Gutiérrez, directora global de Retail y CPG en Growth Protocol y exdirectora general de Tesla México.

Para Bossi, el hilo conductor es claro: “Todas estas personalidades han desafiado lo establecido desde disciplinas muy distintas”. La mezcla es deliberada. Una gran idea para los negocios, explica, puede venir del deporte, del cine, de la creatividad o de la estrategia, y lo que importa es que cada asistente la conecte con sus propios retos.

Del escenario a la mesa

El cambio de fondo está en el formato. “Escuchar ya no es suficiente”, resume Bossi. “Una gran conferencia nos inspira, pero el valor está en lo que hacemos con esa inspiración”.

De ahí surgen tres espacios nuevos. “From Insight to Action” son sesiones de debrief después de algunas conferencias, en las que los asistentes analizan lo que escucharon y cómo aplicarlo en sus organizaciones. La meta, en palabras de Bossi, es cerrar la brecha entre el auditorio y la oficina: pasar del insight a una decisión, una conversación o un primer paso.

El “Networking Lounge” apuesta por conexiones reales entre la comunidad, con dinámicas guiadas en lugar del intercambio improvisado de tarjetas. Y la “Post-Event Insights Session”, una semana después del foro, busca recuperar y profundizar lo aprendido.

“Queremos que el World Business Forum no sea solamente una experiencia de dos días, sino el inicio de conversaciones que continúen mucho después”, dice Bossi.

La métrica más difícil

¿Qué debería llevarse un director de regreso a su empresa? Bossi responde que no una lista de ideas, sino una nueva perspectiva: una pregunta que cambie una decisión, una conversación que abra una oportunidad o un insight que impulse una acción. “Para nosotros, el verdadero impacto de WOBI comienza cuando el líder regresa a su organización y hace algo diferente con lo que aprendió”.