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El dólar enfrenta un retroceso significativo en el panorama financiero. De hecho, diversos países comenzaron a implementar restricciones severas sobre el uso del billete verde, marcando un punto de inflexión en la hegemonía monetaria que dominó el comercio mundial durante décadas.

Este fenómeno de desdolarización no es casual. Los gobiernos que optaron por este camino buscan fortalecer sus monedas locales, reducir su exposición a las fluctuaciones del mercado estadounidense y establecer nuevas alianzas comerciales que no dependan de la divisa norteamericana.

La pérdida gradual de protagonismo del dólar abrió paso a un escenario monetario más diversificado, donde distintas divisas comienzan a compartir el rol que antes ocupaba casi en exclusividad la moneda estadounidense. Fuente: Shutterstock

¿Por qué países de Europa restringen el uso del dólar?

Europa se convirtió en epicentro de la desdolarización. Varios países tomaron medidas concretas para limitar el uso del dólar en sus economías. Rusia, tras las sanciones económicas de 2022, promovió activamente acuerdos comerciales en monedas locales y restringió drásticamente las operaciones en dólares.

Bielorrusia siguió un camino similar, limitando el acceso a la divisa estadounidense y fomentando el uso del rublo en todas las transacciones.

Hungría, Serbia y Turquía también se sumaron a esta tendencia. Estos países implementaron restricciones en operaciones financieras clave, impulsando el comercio en euros y rublos.

El objetivo es claro: reducir la dependencia de una moneda extranjera que puede verse afectada por decisiones políticas ajenas a sus intereses nacionales. Esta estrategia les permite mayor control sobre sus políticas monetarias y protege sus economías de posibles sanciones internacionales.

Asia y América se suman a la restricción total del billete verde

Más allá de Europa, otras potencias mundiales establecieron barreras aún más estrictas. China tomó la delantera impulsando acuerdos comerciales en yuanes y prohibir ciertos pagos en dólares, consolidando su moneda como alternativa real en el comercio internacional.

Irán, bajo el peso de las sanciones internacionales, eliminó completamente el dólar de sus transacciones comerciales, obligando a sus socios a utilizar otras divisas.

Cuba y Corea del Norte implementaron regulaciones extremadamente rigurosas. En estos países, la circulación del dólar está totalmente prohibida en sus sistemas financieros, y cualquier operación en la moneda estadounidense puede acarrear sanciones severas. Estas medidas demuestran que la desdolarización no es solo una estrategia económica, sino también una declaración de independencia financiera frente a la influencia de Estados Unidos.

Este proceso se aceleró tras conflictos internacionales, tensiones diplomáticas y el uso del sistema financiero como herramienta de presión política. Fuente: Shutterstock.

El nuevo orden económico mundial sin el dominio del dólar

Las consecuencias de este movimiento global son profundas y duraderas. El fortalecimiento de las monedas locales reduce la volatilidad cambiaria y otorga a los países mayor estabilidad económica. Al mismo tiempo, Estados Unidos enfrenta una pérdida gradual de su influencia financiera mundial, ya que la demanda de dólares como moneda de reserva internacional comienza a declinar.

El yuan chino emerge como el gran beneficiado de este proceso, ganando terreno en acuerdos internacionales y consolidándose como una alternativa viable al dólar. El euro también se fortaleció, aprovechando la incertidumbre que rodea a la política monetaria estadounidense.

Este cambio hacia un sistema multipolar podría redefinir las reglas del comercio internacional y establecer nuevos centros de poder económico que desafíen la hegemonía tradicional del dólar en los mercados globales.