

México cuenta con una infraestructura madura para los pagos inmediatos, pero el siguiente paso será aprovecharla para construir un ecosistema interoperable que conecte a bancos, fintech y comercios, afirmó Julián Méndez, director de Cuentas Globales de Praxis.
Durante una presentación sobre la transformación global de los pagos, el especialista señaló que la velocidad de las operaciones ya no es el principal diferenciador, por lo que el reto está en ampliar los casos de uso, mejorar la experiencia del usuario y facilitar la interacción entre distintas plataformas.
“México ya tiene el riel, ya tenemos el carril. Lo que falta es esa habilidad para toda la parte transaccional que puedes generar por CoDi y por DiMo”, señaló.
México tiene infraestructura, pero falta adopción
Méndez destacó que México fue pionero en pagos inmediatos con el lanzamiento de SPEI en 2004 y actualmente cuenta con millones de operaciones y más de 90 participantes directos, entre bancos, Sofipos e instituciones financieras.
Sin embargo, consideró que todavía existe una brecha entre la infraestructura disponible y su utilización cotidiana, particularmente en operaciones de bajo monto.
El especialista señaló que alrededor de 85% de las compras pequeñas todavía se realizan en efectivo, por lo que uno de los principales retos será generar confianza y hábitos de uso.
“Si no hay hábito, va a ser muy complicado que tengamos esa aceptación que estamos buscando en cualquier sector”, apuntó.
Praxis es una firma de tecnología financiera y consultoría mexicana. Fue una de las desarrolladoras clave de la infraestructura original de SPEI hace dos décadas. Hoy opera en México como el puente tecnológico que conecta a bancos, fintechs y comercios con los rieles de pago del Banco de México (incluyendo CoDi y DiMo), además de soluciones para sistemas transaccionales con IA y estándares globales.
Como referencia, Méndez destacó los avances de países como India, Brasil y Colombia, donde la interoperabilidad entre plataformas, el uso de códigos QR y otros identificadores han permitido ampliar la adopción de pagos digitales.
Para México, dijo, no se trata de copiar estos modelos, sino de aprovechar las experiencias internacionales sobre la infraestructura que ya existe en el país.
Bancos, fintech y comercios deberán convivir
El crecimiento de los pagos inmediatos también requerirá una mayor integración entre los distintos participantes del sistema financiero.
“Más que competir, ahora tenemos que convivir”, afirmó Méndez al referirse a bancos, fintech y plataformas utilizadas por pequeños comercios.
Esta interoperabilidad podría facilitar cobros, conciliaciones y acceso inmediato a la liquidez, además de contribuir a la formalización y ampliar el acceso de pequeños negocios a otros servicios financieros.
El reto también se extiende a las operaciones transfronterizas. De acuerdo con el especialista, estándares como ISO 20022 pueden facilitar la conexión entre distintos sistemas de pagos al permitir que la información de las operaciones sea estructurada y compatible entre países.
A la par, la expansión de los pagos inmediatos obligará a fortalecer la prevención del fraude. Méndez destacó que la inteligencia artificial puede ayudar a identificar anomalías en tiempo real, aunque advirtió que los grupos delictivos también utilizan esta tecnología.















