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Ante la presión de las grandes cadenas y las tiendas de conveniencia, los comercios de proximidad en México están descubriendo un nuevo poder: convertirse en el aliado clave de la logística de última milla.

Ante el embate de las compras en línea, en México, las tienditas de la esquina, farmacias y papelerías están pasando de defender su territorio a agrandar su modelo de negocio. Al operar como centros de entrega y recolección de paquetes del comercio electrónico, estos establecimientos pueden generar hasta MXN$ 12,000 mensuales adicionales, según datos de PuntoPost.

De acuerdo con el INEGI, en el país existen más de 2.6 millones de tienditas y comercios al por menor, lo que representa casi la mitad de las empresas nacionales. En un entorno hipercompetitivo, este ejército de comercios locales está aprovechando su mayor activo: la cercanía y la confianza de sus vecinos. Para muchos de estos negocios, encontrar nuevas fuentes de ingresos se ha vuelto indispensable ante un entorno cada vez más competitivo.

Según PuntoPost, el ingreso adicional dependerá de variables como la ubicación del establecimiento, el horario de operación y el flujo de clientes.

“Los comercios de proximidad tienen la oportunidad de generar ingresos adicionales aprovechando algo que ya poseen: su ubicación y la confianza de los consumidores. Al convertirse en puntos de entrega, no solo diversifican sus fuentes de ingreso, también generan un mayor flujo de personas hacia sus establecimientos”, explicó Alberto Leroy, cofundador de PuntoPost.

El directivo añadió que, en muchos casos, los clientes que acuden a recoger un paquete terminan realizando compras adicionales, lo que incrementa las ventas del negocio.

La última milla busca ser más eficiente

Además de representar una nueva fuente de ingresos para los pequeños comercios, este esquema busca resolver uno de los principales retos del comercio electrónico en México: el elevado costo de la logística de última milla.

PuntoPost estimó que los modelos de Pick-Up Drop-Off (PUDO) permiten reducir hasta tres veces los costos de envío frente a los esquemas tradicionales, al concentrar múltiples entregas en un solo punto en lugar de realizar envíos individuales a domicilio.

La empresa explicó que el alto costo de las entregas sigue siendo un obstáculo para muchas tiendas en línea, debido a la limitada competencia en el mercado logístico y a la dependencia de agregadores de paquetería, factores que presionan los márgenes de las empresas e incluso pueden frenar las ventas.

Un modelo que ya funciona en otros mercados

Los puntos de entrega y recolección ya se han consolidado en diversos países europeos como una alternativa para hacer más eficiente la distribución de paquetes y ofrecer mayor flexibilidad a los consumidores, quienes pueden recoger sus compras en establecimientos cercanos y en horarios más amplios.

Para México, donde existen millones de pequeños comercios distribuidos prácticamente en todas las colonias, esta infraestructura ya instalada representa una oportunidad para fortalecer el crecimiento del comercio electrónico sin requerir nuevas inversiones en espacios físicos.

“Durante mucho tiempo, los pequeños comercios fueron vistos únicamente como puntos de venta. Hoy también pueden convertirse en aliados estratégicos del comercio electrónico, aprovechando una infraestructura que ya existe para generar nuevos ingresos y acercar los pedidos a los consumidores. Creemos que este modelo seguirá ganando terreno porque genera valor para todos: impulsa a los negocios locales, hace más eficiente la logística y ofrece una mejor experiencia de entrega para los consumidores”, concluyó Leroy.