

Durante 2025, el mercado de oficinas en México registró una absorción neta de 337 mil metros cuadrados en Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, impulsado principalmente por la demanda de espacios corporativos Clase A y A+, que se han convertido en una herramienta estratégica para atraer y retener talento, de acuerdo con el reporte Insight Mercado de Oficinas México 2025 de CBRE.
La firma de consultoría inmobiliaria señaló que las empresas están priorizando edificios corporativos con mayores estándares de sostenibilidad, certificaciones ambientales como LEED y amenidades enfocadas en el bienestar de los colaboradores, lo que ha reforzado el papel de las oficinas premium dentro de las estrategias empresariales.
“Los espacios corporativos Clase A/A+ han pasado de ser solo un lugar de trabajo a convertirse en activos estratégicos de retención de talento y eficiencia operativa. La absorción neta de 337 mil m² en los mercados primarios es una señal clara de esta recuperación”, afirmó Lyman Daniels, presidente de CBRE México, Colombia y Costa Rica.
Ciudad de México lidera el mercado corporativo
La Ciudad de México se mantuvo como el principal mercado corporativo del país, con un inventario de 7.4 millones de metros cuadrados y una absorción neta de 247 mil metros cuadrados, lo que representó un crecimiento de 39% respecto al año anterior.
La demanda en la capital estuvo impulsada principalmente por el sector de servicios financieros, que concentró 20% de la actividad, seguido por tecnología e informática (16%) y servicios corporativos (12%).
Otros sectores como manufactura, medios y telecomunicaciones e inversión privada mantuvieron una participación relevante, cada uno con 10% de las transacciones, reflejando la diversificación del ecosistema corporativo de la ciudad.
Monterrey y Guadalajara fortalecen su dinamismo
En Monterrey, el mercado de oficinas alcanzó un inventario de 1.5 millones de metros cuadrados y registró una absorción neta de 59 mil metros cuadrados, equivalente a un crecimiento de 4.1% frente al periodo previo.
El dinamismo en la ciudad estuvo impulsado principalmente por el sector manufacturero, que concentró 45% de la demanda, seguido por servicios financieros (16%) y logística y transporte (8%), lo que reflejó la fuerte relación entre el crecimiento industrial y la ocupación de espacios corporativos.
Por su parte, Guadalajara alcanzó un inventario de 806 mil metros cuadrados y registró una absorción neta de 31 mil metros cuadrados, lo que representó un crecimiento de 45.7% anual.
En la capital jalisciense, la demanda estuvo liderada por el sector de tecnología e informática, que concentró 36% de las transacciones, consolidando a la ciudad como uno de los principales polos de innovación y servicios corporativos del país.














