

Dicen que infancia es igual a destino, y esta frase también aplica para la relación con el dinero. La educación financiera desde edades tempranas permite a los niños formarse una idea y hábitos que mejoran el desarrollo personal.

En entrevista con El Cronista, José Luis Muñoz Domínguez, director ejecutivo de Sustentabilidad y Relación con Inversionistas de Banorte, aseguró que es importante estar conscientes de que el dinero no es un “tema de adultos”.
De acuerdo con datos de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), apenas uno de cada tres mexicanos tiene conocimiento avanzado sobre las finanzas básicas, a lo que se suma que apenas 17% de la población ha tomado algún curso relacionado con este tema.
“La educación financiera sin duda tiene que empezar desde una edad temprana. Ahí se forman muchos de los hábitos que seguimos como adolescentes y posteriormente como adultos. La importancia de hablar de estos temas desde una edad muy temprana permite mejorar el desarrollo personal y educacional de los niños”, comentó el especialista.
¿Cómo usar el dinero?
Una pregunta que se debe responder de inmediato es que el dinero se acaba y no solo se trata de recibir el ‘domingo’, sino de saber administrarlo.
El especialista de Banorte aseguró que gastar todo el dinero en dulces suena increíble pero no es ideal.
“Desde el momento en el que tenemos acceso al dinero, que tenemos conciencia de cuánto cuestan las cosas y qué podemos comprar, ahí es importante empezar el tema de educación financiera, ahorro y el uso del dinero”, dijo.
Para ello, recomienda, es necesario enseñarles a ‘jugar’ con el dinero, dividiendo el domingo en tres partes: la primera para diversión inmediata; la segunda en ahorro; y la tercera en alcanzar objetivos.
Generar estos hábitos permite que los niños empiecen a entender el concepto de los presupuestos, el autocontrol y que no todo es inmediato.
Para ello, el especialista destacó que los niños tienen la posibilidad de acceder a productos financieros como tarjetas de débito, que son administradas por los padres de familia.
En el caso de Banorte, precisó que el producto disponible es la cuenta Suma Menores.
“Esta cuenta no la puede abrir este el menor solo, tiene que ir acompañado del cuenta habiente, pero este es una forma de que pues el menor ya tenga una forma de de tener un ahorro, una una utilización de una tarjeta de débito en cualquier establecimiento que que reciba tarjetas de débito, funciona igualito, tanto en México como en el extranjero”, comentó.
El directivo mencionó que esta cuenta no tiene comisiones por uso ni saldos mínimos, por lo que resulta un producto ideal para que los niños y las niñas conozcan cómo funciona el dinero y las tarjetas de débito.
Además, el titular de la cuenta puede generar apartados que sirven para enseñar el hábito del ahorro.
“El adulto puede abrir un apartado para algún objetivo que tenga el menor, por ejemplo, si quiere comprar un juguete, si quiere hacer un viaje, si quiere tener algún tipo de regalo. El adulto puede abrir un apartado o puede generar un ahorro programado con cierta frecuencia para que se empiece a hacer este este eh cultura de ahorro de parte del menor”, comentó.
Banorte cuenta además con Primer Afore XXI Banorte, que consiste en una cuenta que funciona de forma similar a una Afore para adultos.
Se trata de una cuenta adicional que los papás o mamás pueden abrir para fomentar el hábito de la inversión. Se pueden realizar Aportaciones Voluntarias que generarán rendimientos a largo plazo hasta que el menor cumpla 18 años y pueda acceder al capital que juntaron.















