

Aunque falta un plan estratégico sólido e infraestructura adecuada sobre el manejo de la IA en México, emprendimientos como Genia Uno “pretenden empoderar a los artistas para que puedan utilizar la inteligencia artificial a su favor”. Así lo dijo para El Cronista, su cofundador Wario Duckerman, quien desarrolla nuevas herramientas para los animadores dentro de su casa de animación. Mientras que el mercado de animación en México sigue creciendo.
La IA solamente te va a dar algo muy genérico, al final es el humano el que tiene una visión crítica, el que puede sentir, el que puede lograr emociones con base a lo que ha vivido.
La industria de la animación, una parte importante de las producciones audiovisuales, ha crecido en los últimos 10 años. El tamaño del mercado de animación digital en México fue de u$s 9.776 miles de millones en 2024 y se espera que llegue a u$s 16.45 miles de millones para 2032, según Data Breach Market Research.
Su especialización ha propiciado que diferentes partes del proceso se deleguen a diferentes casas de animación. Aquí entra Genia Uno, que no solo trabaja en sus propios proyectos, sino que colabora con productoras de todo el mundo desde México.
Cómo funciona la IA en Genia Uno
La principal ventaja del uso de Inteligencia Artificial en la creatividad dentro de Genia Uno es acelerar los procesos sin reemplazar al artista. Esto se traduce en más productividad, es decir, más cuadros en menos tiempo. “Antes podíamos hacer un proyecto de animación y ahora podemos hacer cinco proyectos en el mismo tiempo”, señala Wario Duckerman.
La inteligencia artificial por sí sola no funciona.
El tipo de historias que se cuentan con esta herramienta sigue a cargo del artista. Se trata de una herramienta y como tal depende de quien la utiliza. “Buscamos que los artistas en animación puedan usarla para acelerar procesos en su proceso creativo, pero siendo ellos el centro. La inteligencia artificial por sí sola no funciona”.
Entre los diferentes módulos de la herramienta está el de guión, storyboard, animador, efectos, que forman parte de todo el proceso de animación. La industria ofrece sus servicios no solo al entretenimiento (cine, television y streaming), sino a la publicidad, educación, experiencias virtuales y a los videojuegos.
Derechos de los artistas para la IA
Existe la controversia por las grandes compañías desarrolladoras de Inteligencia Artificial, como OpenAI, Google, entre otros, quienes evidentemente han tomado sin autorización de los artistas sus obras para replicar su estilo o técnicas. Ante esto, Wario Duckerman señaló que al desarrollar su herramienta “fue con autorización de los artistas.”
Es decir, no utilizan bases de datos o información sacada de internet para replicarla en sus propias animaciones. “No buscamos ni eliminar empleos, no buscamos ni tomar eh imágenes o videos o voces, que no nos pertenezca o que no tengamos el permiso de los artistas para utilizarlo entre otras cuestiones.”
Cómo educar y capacitar en IA
La empresa capacita a sus propios artistas en su nueva herramienta y exploran nuevas metodologías para crear más y mejores proyectos de animación. “Tenemos que empezar a que no solamente sea virtual la capacitación. Debe ser masiva y presencial.”
Wario Duckerman hace un llamado por una estrategia nacional sobre la IA donde los roles se deben perfilar para cada oficio. Que las personas puedan decir “yo no programa, pero sé utilizar la tecnología.” Dice que hay muchas escuelas con programas educativos para programación, pero hay muchas otras cosas que enseñar para sacarle provecho a la Inteligencia Artificial.
















