

La inteligencia artificial avanza a un ritmo que la regulación bancaria en México todavía no logra acompañar, particularmente cuando las nuevas herramientas dependen de servicios en la nube. Directivos de BBVA México, Santander México y Banco Sabadell coincidieron en que este desfase se ha convertido en uno de los principales obstáculos para llevar nuevos casos de uso a producción.
Durante un panel en Finnosummit 2026, los responsables de transformación de los tres bancos de origen español señalaron que el reto para la banca ya no está únicamente en desarrollar modelos de IA, sino en incorporar los proveedores tecnológicos y servicios de nube que permiten operarlos bajo los tiempos que exige la regulación.
Miguel Ángel Marín Moreno, líder de Transformación de IA en Santander México, explicó que una buena parte de las herramientas tecnológicas que los bancos buscan incorporar funcionan en la nube y, en algunos casos, sus servicios están alojados fuera de México.
Aunque los proveedores pueden cumplir con las condiciones de seguridad y manejo de datos, el problema surge cuando el banco quiere modificar o incorporar un nuevo caso de uso, ya que debe someterlo nuevamente a revisión.
“Cada semana sale un modelo nuevo”, señaló Marín, al explicar la velocidad con la que cambia la oferta tecnológica frente a los tiempos de aprobación.
El directivo consideró que la relación entre bancos y autoridades es abierta y colaborativa, pero planteó que el sector podría trabajar de manera conjunta para abordar este desafío regulatorio.
La nube, una restricción para la banca
Vicente Mendizábal, director de Operaciones (COO) de Banco Sabadell en México, coincidió en que la regulación de la nube representa una de las principales restricciones para la transformación digital de la banca.
Explicó que las instituciones financieras todavía mantienen centros de datos propios y existe cautela para trasladar una parte importante de sus operaciones a servicios de nube. Al mismo tiempo, muchos de los proveedores tecnológicos que permiten desarrollar nuevos productos y servicios bancarios operan precisamente sobre esta infraestructura.
Para Mendizábal, esta situación genera una brecha entre la velocidad con la que evolucionan las soluciones digitales y la capacidad de los bancos para incorporarlas.
La ubicación de los servicios de nube, dentro o fuera del país, también forma parte de la discusión, debido a los requerimientos que enfrentan las instituciones financieras para operar con terceros tecnológicos.
Banca y fintech: desarrollar juntos
Ante la velocidad de evolución de la inteligencia artificial, los bancos también reconocieron que ya no es viable desarrollar internamente todas las herramientas que necesitan.
Daniel Ordaz, director general de Transformación de IA en BBVA México, explicó que la institución busca mantener bajo control los procesos estratégicos, mientras recurre a alianzas con proveedores especializados para otros desarrollos.
Para las fintech que buscan convertirse en proveedoras de los grandes bancos, Ordaz recomendó enfocarse primero en resolver un problema concreto y demostrar rápidamente, mediante pruebas, que la solución funciona.
Marín, de Santander, agregó que las herramientas deben integrarse con el ecosistema completo de la institución, desde los chatbots hasta los cajeros y los procesos de entrega de tarjetas, de manera que el banco pueda tener una visión integral de la relación con el cliente.
Mendizábal añadió que las fintech interesadas en trabajar con la banca mexicana no solo deben conocer el mercado, sino también los requisitos regulatorios que implica operar con instituciones financieras.
Santander, por ejemplo, mantiene un acuerdo con una empresa de automatización de procesos que libera nuevas versiones de sus soluciones cada tres o cuatro semanas y permite desplegarlas en distintos países sin afectar la operación.
El reto del talento está en formarlo
La transformación impulsada por la IA también está modificando la forma en que los bancos buscan y desarrollan talento tecnológico.
Mendizábal cuestionó que el principal problema sea la falta de profesionales especializados y citó el reporte Global Tech 2026 de KPMG, que señala que 53% de las organizaciones en México enfrenta dificultades para captar talento de innovación.
“El tema no es captar talento, el tema es desarrollar talento”, afirmó.
Desde su perspectiva, competir únicamente por perfiles externos eleva los costos y alimenta una guerra por el talento, mientras que desarrollar capacidades dentro de las instituciones permite construir equipos especializados con mayor permanencia.
Sabadell creó un comité de innovación con integrantes de distintas áreas del banco, además de una célula de expertos encargada de acompañar los desarrollos. El modelo contempla procesos de gobernanza y pruebas antes de que las soluciones lleguen a producción.
El directivo también planteó que las eficiencias derivadas de la inteligencia artificial no necesariamente deben traducirse en reducción de personal. En su lugar, propuso utilizar el reskilling para trasladar capacidades hacia áreas comerciales y de mayor valor para el negocio.
La decisión final sigue siendo humana
El avance de la IA en la banca también abre una discusión sobre los límites de la automatización, especialmente cuando las herramientas comienzan a participar directamente en la relación con los clientes.
Ordaz sostuvo que, incluso cuando la inteligencia artificial participe en procesos como ventas asistidas, la decisión final debe mantenerse en manos del cliente. En los procesos internos, agregó, la responsabilidad debe permanecer en el banco.
Ese punto podría convertirse en parte de la futura discusión regulatoria sobre inteligencia artificial en servicios financieros, aunque, de acuerdo con el directivo, tendría que abordarse con flexibilidad conforme evolucionen las tecnologías y sus aplicaciones.
México también tiene un papel relevante dentro de la estrategia tecnológica de BBVA. Ordaz explicó que el país funciona como un laboratorio para desarrollar soluciones móviles y transaccionales que posteriormente pueden utilizarse en otras filiales del grupo, como Colombia, Perú y Argentina.
Al mismo tiempo, el banco adapta herramientas globales a necesidades específicas del mercado mexicano, entre ellas la inclusión financiera y el uso de efectivo.
















