El secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, presentó ante inversionistas reunidos en un foro especializado el retrato de una economía que gana impulso pese a un entorno global marcado por tensiones comerciales y por el alza de los energéticos derivada del conflicto en Medio Oriente.
El funcionario subrayó durante el arranque del Simposio Global de Inversionistas del Milken Institute, que el FMI y la OCDE revisaron al alza sus pronósticos de crecimiento para México en 2026, y que las estimaciones oportunas apuntan a expansiones sólidas. Entre los motores internos citó un desempleo de 2.6% en septiembre, mínimo histórico, además de salarios reales al alza y menor pobreza laboral.
En el frente externo, la inversión extranjera directa sumó un récord de u$s 34,000 millones en el primer semestre, impulsada sobre todo por reinversión de utilidades y flujos a la manufactura. México es ya el principal socio comercial de Estados Unidos, con cerca de 18% de su comercio total, y gracias a una mayor certificación bajo el T-MEC sus productos enfrentan un arancel efectivo promedio de 3.2%, frente a 6.9% del conjunto de importaciones estadounidenses.
En materia de precios, Amador señaló que la inflación general bajó a 3.6% a inicios de octubre y la subyacente a 3.8%. Atribuyó parte del resultado al PACIC (Paquete contra la Inflación y la Carestía) y al estímulo al IEPS de combustibles, que, según la dependencia que el funcionario encabeza, evitaron que la inflación escalara hasta 5.2%.
El dato menos complaciente durante la presentación de Amador fue el del valor agregado: apenas 29% del contenido de las exportaciones de vehículos y autopartes, y 14% en electrónica, es nacional. Elevar esas proporciones es la apuesta central del Plan México, que busca llevar la inversión total a 28% del PIB hacia 2030 con incentivos fiscales, capacitación y simplificación regulatoria. Para esos fines, Hacienda reportó este año una reducción de 67% en trámites y de 51% en tiempos de respuesta.
A ello se suma un plan de infraestructura de más de u$s 300,000 millones, con capital público y mixto hasta 2030, en carreteras, trenes, más de 23,000 MW de capacidad eléctrica y agua, así como hasta MXN $120,000 millones de pesos en crédito y garantías de la banca de desarrollo para integrar a las pymes a las cadenas de suministro.
En finanzas públicas, Hacienda proyecta que los Requerimientos Financieros del Sector Público bajen a 4.1% del PIB en 2026 y a 3.9% en 2027, con una deuda que cerraría el año en 54% del PIB, mayormente en pesos y a tasa fija, y colchones de estabilización por más de MXN $173,000 millones.