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El mercado global de fusiones y adquisiciones (M&A) llega al 2026 con fuerte dinamismo donde América Latina se consolida como una de las regiones de mayor crecimiento, impulsada por operaciones transfronterizas, el liderazgo de Brasil y el renovado interés de fondos globales por activos estratégicos.
De acuerdo con el Global Annual M&A Outlook 2026 de J.P. Morgan, la región cerró 2025 con un crecimiento interanual del 34% en volúmenes, en un año récord para la industria a nivel mundial, que alcanzó 5.1 billones de dólares, el nivel más alto en dos décadas.
“La resiliencia de América Latina frente a la incertidumbre global ha sido notable”, dijo Rafael Muñoz, Head of Latin America Mergers and Acquisitions de J.P. Morgan. Por ello, esperan que este año se extienda la actividad de fusiones y adquisiciones impulsadas por fundamentales sólidos, un cambio hacia la escala y el enfoque estratégico.
Brasil a la cabeza
De acuerdo con el reporte, el repunte regional estuvo liderado por Brasil, que concentró buena parte de las transacciones, junto con un salto en el M&A transfronterizo, en línea con la tendencia global. Sin embargo, Estados Unidos se mantuvo como el principal origen y destino de capital.
A nivel global, las operaciones internacionales crecieron 49% anual, mientras que las transacciones de gran tamaño dominaron el mercado. Aunque el número total de acuerdos cayó 4%, no obstante las operaciones superiores a 250 millones de dólares aumentaron 13%, una señal de que los inversionistas están priorizando escala y foco estratégico.
Energía, infraestructura y tecnología, el foco
El reporte también detalla que el interés de los inversionistas y empresas se concentra en energía, infraestructura, tecnología y activos vinculados a la transición energética, sectores alineados con el fuerte flujo de capital global hacia IA, centros de datos y redes energéticas, estimado entre 5 y 7 billones de dólares en los próximos cinco años.
Los analistas también revelaron que el capital privado mostró una mayor participación, que a nivel global incrementó su actividad en 47%, tendencia que se replica en América Latina.
De cara a 2026, J.P. Morgan anticipa que el impulso del segundo semestre de 2025 se mantendrá. Para América Latina, el desafío será capitalizar el interés global en un entorno marcado por tensiones geopolíticas.
















