

La inflación en México confirmó su segunda tendencia al alza del año y se encamina de nueva cuenta a la parte superior del rango objetivo del Banco de México.
De acuerdo con el Inegi, la inflación anual en septiembre cerró en 3.45%, pero a nivel mensual registró un avance de 0.42%, el resultado más alto para un mes similar desde 2023.

Al interior, la inflación mensual fue presionada principalmente por la canasta de los precios más volátiles, que tuvieron un alza mensual de 1.2%, después de que la inflación subyacente se redujo entre abril y julio.
“Además, este fue un repunte importante, pues al comparar con meses iguales, es la inflación más alta desde el 2012”, dijo Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base.
Frutas, verduras y energía las causas
Banorte coincide en que los precios agropecuarios, especialmente los de frutas y verduras, así como los energéticos fueron los protagonistas de la inflación de septiembre.
En el caso del sector agropecuario, el alza mensual se ubicó en 2.21%, la más alta para septiembre desde 2012.
El fin del ciclo de la cosecha marcó el incremento en los precios de frutas y verduras, pero el fuerte incremento apunta a que el sector enfrenta problemas adicionales.
En particular, el apartado de frutas y verduras se encareció 4.4% en un mes.
“Con este rebote, se registró la inflación más alta para un mes igual desde el 2007”, dijo Siller.
Por su parte, la inflación de productos pecuarios se aceleró a 0.63% mensual, siendo la más alta para un periodo igual desde el 2023.
En el mismo sentido, los precios de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno tuvieron un incremento de 0.41% mensual, la más alta para septiembre desde 2021.
En particular, los energéticos se ubicaron con un alza de 0.55%, incluso con el tope a los precios de la gasolina Magna y el diésel que pactó el gobierno federal con los gasolineros desde abril de este año.
La alta inflación de energéticos respondió particularmente a los mayores precios del gas LP en México, cuya inflación se aceleró a 3.14% mensual en septiembre, la más alta para un mes de septiembre desde el 2021.
El incremento ocurre mientras el Centro Nacional de Control de Gas Natural (Cenagas) informó que la semana pasada, Estados Unidos avisó que dejará de enviar una quinta parte del gas natural que mandaba a México por ductos, a lo que se suma la falta de almacenamiento en México.
“A pesar de que el precio del gas natural se mantiene estable, el gas LP es un sustituto que podría ser más demandado en un escenario de escasez en el suministro de gas natural. Por ello, al menos en el corto plazo, este es uno de los principales riesgos al alza para la inflación no subyacente de México, aunado a la posibilidad de una escalada del conflicto en el Medio Oriente, que tiene el potencial de seguir empujando al alza los precios internacionales del petróleo y sus derivados”, advirtió la especialista.














