

La discusión sobre la jornada laboral de 40 horas en México ya tiene definiciones clave. El dictamen que comenzó a analizarse en comisiones del Senado precisa que la reforma no modificará el número de días trabajados por semana.
El documento también establece cómo se compensará la reducción de horas, un punto central del debate. Según el texto, las horas que se eliminen de la jornada actual deberán reconocerse y pagarse como horas extra.
Jornada laboral de 40 horas en México: cómo será la reducción gradual
La reforma plantea una reducción progresiva de la jornada laboral hasta llegar a las 40 horas semanales. El cambio no será inmediato y se aplicará de manera escalonada para permitir la adaptación del sector productivo.

El dictamen busca ordenar el proceso sin afectar de forma abrupta a empresas ni trabajadores. Por eso, se establece un esquema gradual que mantenga la estabilidad laboral durante la transición.
La reducción apunta a mejorar las condiciones de trabajo sin alterar el esquema general de la semana laboral. El foco está puesto en el tiempo trabajado, no en los días de asistencia.
El senado descarta la semana de cuatro días
El dictamen aclara que la reducción de la jornada laboral no implicará un día adicional de descanso. Los trabajadores mantendrán la misma cantidad de días laborales, por lo que se descarta una semana de cuatro días.
El ajuste se realizará dentro de la jornada diaria, sin modificar el calendario semanal, con el objetivo de reorganizar las horas de trabajo y mantener la continuidad operativa.
Cómo se pagarán las horas extra y qué pasará con el salario
El pago de horas extra funcionará como un mecanismo de compensación, con el objetivo de equilibrar la mejora en las condiciones laborales y la protección del salario, uno de los puntos centrales de la reforma que sigue en análisis en el Congreso.
De esta manera, se busca evitar una baja en los ingresos de los trabajadores durante la transición.














