

Como parte de los trabajos para ampliar las vías del proyecto del Tren México-Querétaro, esta semana comenzaron las labores de apertura en la avenida Ferrocarriles Nacionales Oriente, a la altura del pueblo de San Mateo Ixtacalco.
Las obras provocaron cierres parciales, tránsito lento en calles cercanas, disminución en las ventas de comercios ubicados en la zona intervenida y molestia entre vecinos, quienes aseguran que no recibieron información detallada sobre el alcance del proyecto.
Érika Morales, habitante de San Mateo Ixtacalco, señaló que aunque solicitaron explicaciones, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) -encargada de las obras- solo realizaron acciones como el derribo de árboles, el retiro de una ciclovía y la demolición de un paso vehicular que, afirmó, llevaba más de 30 años en desuso.
“Pedimos que el paso por San Mateo sea elevado, que no alteren nuestro estilo de vida. Si no es por arriba, seguramente cerrarán los cruces que hoy utilizan los automovilistas. Ya comenzaron a abrir la avenida y no nos avisan con anticipación para poder prevenirnos. Esto ya es completamente una zona de obras y tenemos muy poca información”, expresó.

Añadió que durante esta semana la circulación se vio severamente afectada en avenidas como 20 de Noviembre, 16 de Septiembre y en calles como 5 de Mayo y Francisco Sarabia, especialmente en horarios de salida escolar, debido a la reducción de carriles por los trabajos de ampliación.
Repercusiones de lao obra del Tren México-Querétaro
En distintos cruces hay bandereros que intentan agilizar el flujo vehicular -incluyendo transporte público y de carga- para evitar que quede bloqueado por el tránsito constante. Sin embargo, según Morales, algunos conductores desatienden las indicaciones ante la prisa o desesperación, lo que complica aún más la movilidad.
Por su parte, Gabriel Lemus, propietario de una tienda de abarrotes, afirmó que el proceso avanza sin orden claro y que el impacto económico ya comienza a notarse. “Primero cerraron la calle para retirar el puente y ahora para recortar un tramo de la avenida. La gente que antes se detenía a comprar ya no lo hace porque no hay dónde estacionarse”, comentó.
Además, explicó que incluso los clientes que solían llegar a pie han dejado de acudir debido a la cantidad de polvo que generan las obras sobre Ferrocarriles Nacionales Oriente.
A pesar de las afectaciones, el comerciante subrayó que la comunidad no se opone al proyecto ferroviario. “No estamos en contra del tren; lo que pedimos es claridad, que nos expliquen cómo será su paso por aquí y qué medidas de mitigación implementarán para reducir el impacto”, concluyó.















