

La discusión sobre la reforma laboral vuelve a instalarse con fuerza en el Senado y reaviva una inquietud que atraviesa a millones de trabajadores en México. El documento que ha comenzado a circular anticipa cambios profundos en la organización del tiempo de trabajo, manteniendo en vilo a la población en torno a cómo.
Detrás de los anuncios generales, el proyecto esconde definiciones que podrían modificar la rutina laboral durante los próximos años. Si bien el impacto no sería inmediato ni uniforme, los trabajadores deberán prepararse de aquí en adelante para afrontar estos cambios sin que afecten negativamente su vida diaria.
Aunque el debate pone el foco en la reducción de la jornada laboral, el contenido del texto deja señales que encienden alertas. El descanso semanal, los fines de semana completos y la distribución real de las horas aparecen en el centro de la cuestión.
Reforma laboral: nuevas implicaciones de la jornada laboral de 40 horas
El documento también aclara que la reducción de horas no podrá implicar recortes salariales ni pérdida de prestaciones. Aun así, distintos sectores advierten que la forma en que se redactó el dictamen deja márgenes amplios para que la carga laboral se reorganice sin garantizar más días de descanso efectivo.

El predictamen que comenzó a circular en comisiones del Senado propone reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, en línea con la iniciativa impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum. Sin embargo, el texto establece que la aplicación será gradual y no inmediata.
Según los artículos transitorios, el esquema se implementaría entre 2027 y 2030, con una reducción de dos horas por año. Durante 2026 se mantendría el esquema actual de seis días de trabajo y 48 horas semanales, sin modificaciones.
Jornada laboral, descanso y horas extra: razones para la ausencia de fines de semana completos
Uno de los aspectos más debatidos de la reforma laboral es que no establece dos días de descanso obligatorios. El dictamen mantiene el criterio del artículo 123 constitucional, que reconoce únicamente “un día de descanso cuando menos” por cada seis días trabajados.
Desde la oposición, se argumenta que el esquema permite compensar la reducción formal con más trabajo extraordinario. El dirigente de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, afirmó que el dictamen “simula” una disminución de la jornada laboral sin alterar el modelo de seis días de trabajo.
Esto implica que, incluso con una jornada laboral de 40 horas, los empleadores podrían distribuir el tiempo en seis días, eliminando en la práctica los fines de semana completos para todos los trabajadores.
Además, el proyecto redefine el régimen de horas extra, lo que amplía el margen de trabajo semanal:
- Hasta 12 horas extraordinarias por semana.
- Distribuidas en un máximo de cuatro días, con hasta cuatro horas por jornada.
- Pago del 100% adicional para las primeras horas.
- Pago del 200% adicional si se supera el límite.
- Prohibición absoluta de horas extra para menores de 18 años.













