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Cuando los cardiólogos recomiendan actividades para cuidar el corazón, suelen mencionar disciplinas como running, spinning, natación o ejercicios de resistencia. Sin embargo, cuando también se busca proteger articulaciones como rodillas, caderas y espalda, una práctica aparece cada vez con más fuerza: el yoga.

En los últimos años, el yoga ganó reconocimiento dentro del ámbito de la salud cardiovascular, ya que especialistas lo consideran una herramienta efectiva -y muchas veces subestimada- para mejorar el bienestar físico y mental.

El azul está asociado a la relajación
El azul está asociado a la relajación

Conoce sus beneficios a continuación y aplica la práctica para gozar de una mejor salud.

Beneficios del yoga para cuidar el corazón

De acuerdo con expertos, practicar yoga de forma constante puede ayudar a:

  • Disminuir la presión arterial
  • Mejorar los niveles de colesterol
  • Reducir la frecuencia cardíaca en reposo

Eso no significa reemplazar por completo otras actividades físicas como caminar, nadar o andar en bicicleta, sino complementar la rutina con ejercicios que favorezcan la relajación y reduzcan el estrés, un factor clave para el cuidado del corazón.

Uno de los mayores beneficios del yoga es su combinación de posturas, respiración y control corporal. Esta mezcla estimula el sistema nervioso parasimpático, responsable de generar un estado de relajación en el organismo.

Ese efecto tiene consecuencias positivas a nivel fisiológico, como:

  1. Disminución del cortisol, la hormona del estrés.
  2. Mejor circulación sanguínea.
  3. Dilatación de los vasos sanguíneos.
  4. Mejor respuesta cardiovascular frente a situaciones de tensión.

Diversos estudios publicados en revistas médicas especializadas, como European Journal of Preventive Cardiology, mostraron que personas con hipertensión leve o moderada registraron mejoras en su presión arterial tras varias semanas de práctica regular.

Además, las técnicas de respiración conocidas como pranayama ayudan a entrenar el diafragma y aumentar la variabilidad de la frecuencia cardíaca, un indicador asociado con una mejor capacidad de adaptación del corazón.

Otro punto a favor del yoga es su accesibilidad. No requiere equipamiento costoso, membresías de gimnasio ni una gran condición física para comenzar. Con una esterilla, un espacio tranquilo y unos minutos al día basta para incorporarlo a la rutina.

Recomendaciones de la OMS para adultos mayores

Incluso la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que prácticas como el yoga pueden contribuir a alcanzar los 150 minutos semanales de actividad física recomendados para los adultos.