

La Secretaría de Educación Pública (SEP) notificó formalmente el despido de Marx Arriaga Navarro, quien firmó el oficio dentro del inmueble tras permanecer varios días en su oficina luego de ser removido de la Dirección General de Materiales Educativos. Con ello, se alista para abandonar la dependencia y cerrar el episodio de tensión interna.
Arriaga fue separado en medio de cuestionamientos sobre la representación de las mujeres en los libros de texto gratuitos. En su lugar fue designada Nadia López García, licenciada por la Universidad Nacional Autónoma de México.
Durante su conferencia del 18 de febrero, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la Nueva Escuela Mexicana continuará y que los libros serán fortalecidos para mejorar su calidad pedagógica.

La historia que los libros nunca contaron: las mujeres llegan para quedarse
Uno de los cambios más significativos que anunció la presidenta tiene que ver con la manera en que la historia nacional es narrada dentro de las aulas. Durante décadas, la narrativa escolar oficial dejó en los márgenes la participación femenina en la construcción del país. Eso, según Claudia Sheinbaum, está a punto de corregirse.
Los nuevos materiales buscarán incorporar con mayor justicia y profundidad el papel que las mujeres tuvieron en el desarrollo de México, desde los procesos de independencia y revolución hasta las luchas sociales contemporáneas.
Las lenguas originarias entran al salón: México habla más de un idioma
El otro eje central de los ajustes es el reconocimiento de la diversidad lingüística del país. México es una nación pluricultural con decenas de lenguas vivas, muchas de ellas en riesgo de extinción. La presidenta anunció que los libros de texto fortalecerán la presencia de las lenguas originarias como parte de un eje pedagógico que valora lo que históricamente fue ignorado o relegado.
Este enfoque no solo tiene un valor cultural: responde también a una deuda histórica con las comunidades indígenas del país, cuyas lenguas y saberes fueron sistemáticamente excluidos de los contenidos educativos oficiales. Incorporarlas en los materiales de circulación nacional es, en palabras de la propia presidenta, una forma de hacer más incluyente y representativa la educación pública.

El aula que aprende en colectivo: adiós al dictado, hola al pensamiento crítico
Sheinbaum también aprovechó la conferencia para marcar una distancia clara con el modelo educativo que precedió a la Nueva Escuela Mexicana. Describió el sistema anterior como uno “muy antiguo”, centrado en la memorización mecánica y el dictado, donde la figura del maestro era la única fuente de conocimiento y los alumnos simplemente reproducían lo que se les decía.
En contraste, el modelo que se busca consolidar parte de una lógica distinta: el aprendizaje emerge de la colaboración entre estudiantes y docentes, dentro de una dinámica comunitaria que coloca el pensamiento crítico y la visión colectiva en el centro del proceso formativo.
La presidenta fue clara en que no habrá regreso a esquemas rígidos ni a una educación que forme reproductores de información en lugar de ciudadanos capaces de analizar y transformar su entorno.















