

En medio de la crisis provocada por los bloqueos de carreteras y las protestas sociales que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira, Bolivia recibió un total de 39 toneladas de ayuda humanitaria enviadas por cuatro países vecinos.
El viceministro de Defensa Civil, Alfredo Troche, informó que Chile aportó 8 toneladas de asistencia. A la par, Brasil, Paraguay y Perú también se sumaron a la ayuda internacional y cooperaron con la situación al entregar millones de alimentos.

Según explicó Troche, la asistencia será administrada por la Gobernación de La Paz en coordinación con municipios afectados, con el objetivo de garantizar una entrega organizada y priorizar a la población más vulnerable.
Ayuda humanitaria a Bolivia
Entre los insumos recibidos se encuentran 8.000 bolsas de lentejas enviadas por Perú y alimentos procedentes de Brasil, compuestos por 16 toneladas de arroz y cinco toneladas de leche, de acuerdo con información oficial del Viceministerio de Defensa Civil.
Durante el evento también participó el embajador de Perú en Bolivia, Carlos Chávez-Taffur, quien destacó el trabajo conjunto entre ambos países para asistir a ciudadanos afectados por el conflicto. Se logró coordinar el regreso de 350 peruanos que permanecían varados en Bolivia y facilitar el traslado de 70 bolivianos que habían quedado detenidos en la frontera.
Por su parte, Chile anunció que enviará un nuevo cargamento de ayuda humanitaria el próximo lunes. Argentina también colaboró mediante el despliegue de dos aviones Hércules destinados a fortalecer los puentes aéreos para el traslado de alimentos desde regiones productoras del este hacia el occidente boliviano.
Crisis social y política en Bolivia
Las movilizaciones y cortes de rutas son impulsados por sectores campesinos de La Paz, la Central Obrera Boliviana (COB) y seguidores del expresidente Evo Morales, quienes mantienen como principal exigencia la salida del presidente y rechazan abrir instancias de negociación.
En este contexto, Paz promulgó la ley que regula los estados de excepción, aunque su aplicación todavía no entra en vigor, ya que requiere un decreto posterior y la aprobación del Poder Legislativo.
Hasta el momento, el conflicto dejó al menos diez personas fallecidas: siete por no haber recibido atención médica a tiempo debido a los bloqueos y otras tres en hechos ocurridos durante las protestas, cuyas circunstancias continúan bajo investigación.















