En esta noticia

La Ciudad de México vuelve a ser noticia por los secretos que se esconden bajo tierra. El Instituto Nacional de Arqueología e Historia, INAH, reveló las imágenes y los detalles de un llamativo hallazgo, se trata de fosas cavadas próximamente más de 500 años atrás.

De acuerdo a lo publicado por el INAH, mientras se llevaban a cabo las obras del Tren de Pasajeros Ciudad de México-Querétaro, se descubrieron restos óseos de humanos. Entre los despojos encontrados a tan sólo 1.40 metros bajo tierra se encuentran “cráneos, mandíbulas, partes de caderas, fragmentos de fémur, costillas y dientes”, indicó la autoridad.

El INAH remarcó que tras el hallazgo se pudieron contar “9 cráneos, 5 mandíbulas y otros huesos humanos”, y sostiene que estos huesos “podrían ubicarse hacia el periodo Posclásico Tardío (1200-1519 d.C.) o en la etapa de contacto con los españoles (1519-1535 d.C.)”.

Los 9 cráneos y 5 mandíbulas rescatados presentaban un buen estado de conservación y estaban a solo 1,40 metros bajo tierra.INAH

Más allá de la muerte: el verdadero significado del osario hallado en Buenavista

Los expertos afirman que este posible osario supera la simple dimensión de la muerte. El hallazgo abre interrogantes cruciales sobre cómo las antiguas comunidades locales gestionaron, trataron y recordaron a sus difuntos.

“Un posible osario no habla solo de la muerte: abre preguntas sobre cómo las antiguas comunidades de este territorio trataron y recordaron a sus difuntos en una época de cambios profundos”, afirmó Claudia Curiel de Icaza, titular de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México.

Este depósito sin relación anatómica ofrece pistas clave sobre una época de profundas transformaciones sociales. Los materiales asociados permitirán comprender mejor los rituales y el contacto cultural ocurrido durante este momento histórico.

Los restos fueron localizados a metros de la iglesia de San Miguel Nonoalco, un templo del siglo XVI clave en la evangelización franciscana.INAH

Una iglesia y un convento: la conexión de estos dos centros religiosos con el hallazgo

El hallazgo adquiere mayor relevancia al ubicarse dentro del antiguo calpulli de Nonoalco y muy cerca de la iglesia de San Miguel Nonoalco. Esta estructura del siglo XVI fungió como capilla de visita franciscana, resaltó el encargado del Laboratorio de Antropología Física, LAF, José Manuel Cervantes Pérez.

Las autoridades destacan la mezcla temporal de este hallazgo: “Los restos dan cuenta de prácticas funerarias”, indicó José Manuel Cervantes, y agregó que estos osarios hallado están relacionados al periodo virreinal y con la etapa de contacto, pero un dato llama la atención, “hay material de la época prehispánica”.

Las excavaciones en las obras del Tren Ciudad de México-Querétaro sacaron a la luz entierros del histórico calpulli de Tlatelolco.INAH

Objetos cotidianos y rituales hallados junto a los restos humanos

Acompañando a las piezas óseas, los especialistas recuperaron valiosos utensilios domésticos y rituales. Destaca la presencia de cerámica correspondiente a la temporalidad Azteca III (1350-1520 d.C.), integrada por platos, ollas y salineras utilizadas en el antiguo lago de Texcoco.

Asimismo, se rescataron siete malacates miniatura, dos figurillas y lítica pulida, incluidos cuatro fragmentos de manos de metate y morteros. El inventario se completa con navajillas de obsidiana verde procedentes de la Sierra de las Navajas, piezas que pasarán por procesos de restauración e investigación.