

Cuando una pareja se separa y hay un perro o un gato de por medio, ya no habrá que discutir, a partir de ahora un país de América Latina ha definido la legislación para esos casos: un juez podrá decidir quién se queda con la mascota y cómo se reparten los gastos.
Qué establece la nueva ley: dónde fue aprobada
Brasil publicó este viernes en su Diario Oficial una ley que regula la custodia compartida de mascotas en casos de divorcio o disolución de uniones estables.

La norma aplica únicamente a los animales adquiridos o adoptados durante la convivencia en pareja, y los reconoce no como un bien material, sino desde una perspectiva que contempla sus derechos como seres sintientes.
Cuando haya desacuerdo entre las exparejas, será un juez quien defina de forma equitativa la custodia y el reparto de gastos.
Quién pierde la custodia de forma definitiva
La ley establece límites claros: la custodia compartida será negada cuando el juez detecte antecedentes de violencia doméstica o familiar, o indicios de maltrato hacia el animal.
En esos casos, quien sea señalado por estos hechos perderá de forma definitiva la posesión de la mascota, sin derecho a indemnización, y deberá responder por cualquier deuda económica pendiente relacionada con su cuidado.

Cómo se dividen los gastos
La norma también regula lo económico. Los gastos cotidianos de alimentación e higiene corren a cargo de quien tenga a la mascota en ese momento. Los gastos mayores, como atención veterinaria por enfermedad o revisiones de rutina, se dividirán en partes iguales entre ambas partes.















