

El 2026 recibe a Telmex con un fuerte revés judicial el cual impacta de forma directa a Carlos Slim, el multimillonario dueño del conglomerado al que pertenece esta empresa de telecomunicaciones, en medio de un debate sobre espacio público y obligaciones históricas.
La resolución mantiene vigente una cláusula del título de concesión que obliga a Telmex a conservar casetas telefónicas operativas, aun cuando la mayoría se encuentra en desuso. El fallo frena, por ahora, cualquier retiro unilateral en la Ciudad de México, desatando así las reacciones de Carlos Slim.

La concesión que ata a Telmex desde 1990
La base legal del conflicto está en una modificación al título de concesión de Telmex firmada en agosto de 1990.
Según diversas fuentes, allí se establece la obligación de instalar y mantener casetas públicas, una condición que sigue vigente pese a los cambios tecnológicos; lo que abre un debate paralelo ¿son realmente útiles y necesarias las casetas públicas?
La empresa explica que muchas cabinas telefónicas siguen en la vía pública no por decisión comercial, sino por exigencia regulatoria. En distintas ocasiones, directivos señalaron que la norma no les permite reducir el número sin autorización expresa del regulador.

El reclamo de Slim y la decisión oficial
Carlos Slim ha sostenido públicamente que Telmex lleva años solicitando permiso para retirar teléfonos que ya no se fabrican ni tienen soporte técnico. En conferencias, el empresario expresó que la empresa mantiene cientos de miles de aparatos por imposición legal.
“Tenemos años pidiéndole al Instituto Federal de Telecomunicaciones, IFT, que nos dejen quitar los teléfonos públicos porque ya no se fabrican, y tenemos 500 mil teléfonos regados por todo el país. No nos han autorizado reducir el número”, dijo Slim en una conferencia de prensa a inicio del 2025.
Sin embargo, con la desaparición del IFT y el traslado de funciones a nuevas autoridades, el Congreso capitalino avanzó en un esquema donde el retiro será coordinado por el Estado. La decisión judicial refuerza que Telmex no puede hacerlo por cuenta propia.













