Elegir entre un auto híbrido, un híbrido enchufable o un eléctrico implica entender primero cómo se genera y cómo llega la energía a las ruedas. Aunque las tres alternativas incorporan distintos niveles de electrificación, no funcionan de la misma manera ni requieren las mismas condiciones de uso.

Dentro de este abanico también existen tecnologías como Nissan e-POWER, que propone una configuración diferente a la de un híbrido convencional.

Cómo funciona Nissan e-POWER y qué lo diferencia de un híbrido

En un vehículo equipado con Nissan e-POWER, las ruedas son impulsadas por un motor eléctrico, mientras que un motor a gasolina funciona como generador para producir la electricidad que alimenta el sistema. A diferencia de un híbrido tradicional, el motor de combustión no es el encargado de mover directamente las ruedas, sino de generar la energía necesaria para el sistema eléctrico.

Esta configuración busca ofrecer una experiencia de conducción similar a la de un vehículo eléctrico, pero sin depender de una conexión a la red eléctrica para recargar la batería. El motor a gasolina puede generar electricidad cuando el sistema necesita recuperar energía, mientras que la batería actúa como parte del sistema que administra el suministro eléctrico al motor que mueve el vehículo.

Foto: Nissan.
Foto: Nissan.

La diferencia aparece nuevamente al incorporar e-4ORCE, el sistema de tracción integral eléctrica de Nissan. Mientras que e-POWER utiliza un motor eléctrico para impulsar las ruedas, una configuración e-POWER con e-4ORCE incorpora dos motores eléctricos, uno en cada eje, alimentados por la energía generada por el motor a gasolina. Esto permite controlar de manera independiente la entrega de fuerza en las ruedas delanteras y traseras y adaptar la respuesta del vehículo a distintas condiciones de manejo.

Híbrido, híbrido enchufable y eléctrico: qué cambia

Los vehículos híbridos convencionales combinan un motor de combustión con uno o más motores eléctricos. Su batería se recarga mediante el propio funcionamiento del vehículo y la recuperación de energía durante determinadas fases de la conducción, por lo que no necesitan conectarse a una toma de corriente para funcionar.

Los híbridos enchufables, en cambio, cuentan con una batería de mayor capacidad que puede recargarse externamente. Según el Departamento de Energía de Estados Unidos, esta configuración permite recorrer determinados trayectos utilizando únicamente energía eléctrica y recurrir posteriormente al motor de combustión cuando la batería necesita asistencia o se supera la autonomía eléctrica disponible.

Los vehículos eléctricos dependen exclusivamente de uno o más motores eléctricos alimentados por baterías recargables. No cuentan con un motor de combustión y necesitan conectarse a una fuente de energía para recuperar la carga. Por eso, además de la autonomía, la disponibilidad de infraestructura de carga es uno de los aspectos que más peso puede tener en la decisión de compra.

Qué tecnología puede adaptarse mejor a cada uso

La elección depende, en buena medida, de los recorridos habituales. Para quienes tienen acceso sencillo a puntos de carga y realizan trayectos previsibles, un vehículo eléctrico puede resultar una alternativa adecuada. Un híbrido enchufable puede ser interesante para quienes buscan utilizar electricidad en recorridos cotidianos pero también necesitan contar con un motor de combustión para viajes más extensos.

Los sistemas como Nissan e-POWER plantean otra posibilidad para quienes buscan una experiencia de conducción eléctrica sin tener que depender de estaciones de carga. En el caso del X-Trail e-POWER, el motor eléctrico es el encargado de mover las ruedas y el motor a gasolina genera la electricidad que necesita el sistema.

Cuando además se incorpora e-4ORCE, los dos motores eléctricos permiten gestionar de manera independiente la fuerza en ambos ejes. Esta configuración puede aportar mayor control de la tracción y estabilidad en distintas situaciones de manejo, especialmente cuando cambian las condiciones del camino.

En definitiva, no existe una única tecnología que resulte conveniente para todos los conductores. La cantidad de kilómetros recorridos, el tipo de trayectos, la posibilidad de acceder a un cargador y las características de conducción buscadas son algunos de los factores que permiten determinar qué alternativa tiene más sentido para cada uso.

Este contenido patrocinado fue elaborado con inteligencia artificial generativa y contó con la supervisión, edición y validación de un periodista de El Cronista.