

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) emitió una resolución que cambia las reglas del juego para las instituciones financieras mexicanas. A través del Amparo en Revisión 323/2025, el Máximo Tribunal confirmó que los bancos pueden y deben ser sancionados cuando no cumplen con las regulaciones contra el hostigamiento en cobranza.
El fallo elimina el principal escudo legal que la banca utilizaba para evadir su responsabilidad ante el acoso telefónico a deudores. El origen del conflicto se remonta a 2022, cuando una disposición obligó a los bancos a registrar ante la CONDUSEF a todos los despachos externos de cobranza que contrataran, además de entregar reportes periódicos sobre las quejas de sus clientes.
Cuándo los bancos deberán pagar multas por hostigamiento en cobranzas a sus clientes
Cuando comenzaron las multas, varios bancos acudieron a los tribunales argumentando que las normas eran imprecisas y vulneraban los principios de tipicidad y seguridad jurídica. La Corte rechazó esa defensa en todos sus frentes.

Los ministros determinaron que el marco regulatorio es claro, identifica con precisión a los sujetos obligados y establece con exactitud cuándo existe un incumplimiento. En términos simples: el argumento de “las reglas no eran claras” ya no tiene cabida en ningún tribunal del país.
Cuál es ahora la responsabilidad de los bancos
Hasta ahora, cuando un deudor se quejaba por llamadas intimidatorias, el banco podía señalar al despacho externo como el único responsable. Ese argumento ya no es viable.
Si una institución financiera contrata a un cobrador que hostiga a los usuarios y no lo reportó ante la CONDUSEF, la sanción recae directamente sobre el banco, sin posibilidad de trasladarla a un tercero.

Para los deudores víctimas de acoso telefónico, el fallo no cancela sus adeudos, pero sí les otorga herramientas legales mucho más sólidas. La CONDUSEF consolida su capacidad sancionadora y contará con hasta 180 días naturales para emitir y notificar resoluciones de multas contra las instituciones que incumplan la normativa.
La recomendación concreta para cualquier persona que reciba llamadas de cobranza agresivas es documentar cada contacto —hora, número, nombre del cobrador si se proporciona— y presentar la queja formal ante la CONDUSEF.














