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La Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) informó que más de 1,000 personales del servicio militar, incluidos 270 integrantes de la Brigada de Fusileros Paracaidistas, fueron trasladados por vía aérea desde distintos puntos del país hacia los municipios de Tijuana, Baja California; Ciudad Juárez, Chihuahua; y León, Guanajuato, a bordo de tres aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana.

De acuerdo con la dependencia, este despliegue tiene como objetivo reforzar las operaciones que ya realizan la Segunda, Quinta y Decimosexta zonas militares, con el fin de apoyar las acciones del Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional en la contención de actividades delictivas en dichas regiones.

Defensa Nacional enviará personal militar a estados mexicanos para optimizar los operativos de seguridad

Asimismo, se precisó que el personal desplegado trabajará de forma coordinada con autoridades de los tres niveles de gobierno, llevando a cabo trabajos de prevención, disuasión y patrullaje para fortalecer la seguridad, siempre en apego a lo establecido en la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza.

¿Qué es el uso de la fuerza en México?

La Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza en México, promulgada en 2019, establece las reglas bajo las cuales las instituciones de seguridad pública y las Fuerzas Armadas, cuando realizan funciones de seguridad, pueden emplear la fuerza y el uso de armamento.

Esta normativa fija principios como la proporcionalidad, la necesidad y la rendición de cuentas, con el objetivo de regular su actuación, salvaguardar los derechos humanos y preservar el orden público.

¿Cuáles son los principios de la ley del uso de la fuerza?

Los principios básicos que rigen el uso de la fuerza por parte de los agentes de seguridad son la legalidad, la necesidad, la proporcionalidad y la prevención o precaución.

Cada uno de estos lineamientos establecen que la fuerza debe emplearse únicamente como último recurso, frente a riesgos reales, en el nivel mínimo indispensable y procurando siempre reducir al máximo posibles daños.

  • Legalidad: toda acción debe tener un fundamento jurídico y un propósito legítimo; además, los medios utilizados deben ser permitidos por la ley.
  • Necesidad: la fuerza solo debe aplicarse cuando no existan alternativas menos perjudiciales para cumplir con la función.
  • Proporcionalidad: la intensidad de la fuerza debe ajustarse al nivel de la amenaza o resistencia, manteniendo un equilibrio adecuado.
  • Prevención y precaución: las intervenciones deben planearse de forma que se disminuya la posibilidad de recurrir a la fuerza y se priorice la protección de la vida.

Para obtener más información sobre la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza, se sugiere ingresar al sitio web oficial del Gobierno. Allí obtendrás los detalles respecto del marco regulatorio.