

En los últimos años, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) intensificó el uso de herramientas digitales para detectar inconsistencias en las declaraciones fiscales, lo que derivó en un fuerte incremento de la recaudación por multas y recargos. Tan solo en 2025, estos ingresos alcanzaron niveles históricos y casi triplicaron los montos registrados al inicio del sexenio.
Este fenómeno no responde únicamente a una mayor evasión, sino también a errores frecuentes cometidos por contribuyentes que, en muchos casos, desconocen el alcance de sus obligaciones fiscales. Checa a continuación toda la información al respecto.
Multas del SAT: por qué la fiscalización digital disparó la recaudación

La recaudación por multas fiscales se convirtió en uno de los principales ingresos del SAT, al pasar de poco más de 9 mil millones de pesos en 2019 a más de 30 mil millones en 2025, como resultado de una fiscalización cada vez más digital. El organismo fortaleció el cruce masivo de datos a través de facturación electrónica, contabilidad digital y reportes en tiempo real, lo que le permite detectar inconsistencias casi de inmediato.
Este esquema redujo el margen de error para los contribuyentes y transformó a las multas y recargos en un flujo constante de recursos para el fisco, sin necesidad de auditorías largas o procesos complejos.
Qué errores en la declaración anual que generan multas y recargos
Los errores más comunes en la declaración anual que derivan en multas incluyen la omisión de ingresos, el cálculo incorrecto de pagos provisionales y la falta de reporte de intereses o dividendos, fallas que el SAT detecta al cruzar la información con los comprobantes fiscales digitales. También son frecuentes las declaraciones incompletas o con datos inconsistentes, que pueden generar sanciones aun sin intención de evasión.
En muchos casos, el costo final es elevado, ya que las multas y recargos llegan a superar el impuesto originalmente adeudado, afectando tanto a personas físicas como a empresas.
Como evitar multas y sanciones económicas con el SAT
- Presentar declaraciones en tiempo y forma, ya que los pagos extemporáneos generan recargos automáticos.
- Verificar que todos los ingresos estén correctamente declarados y coincidan con los CFDI emitidos y recibidos.
- Revisar pagos provisionales y retenciones para evitar diferencias con la información que ya tiene el SAT.
- Confirmar que los datos personales y fiscales estén actualizados en el RFC.
- Validar que la facturación electrónica cumpla con los requisitos y no tenga errores en montos o conceptos.
- Revisar la declaración anual antes de enviarla para detectar omisiones o inconsistencias.
- Atender a tiempo cualquier requerimiento o notificación del SAT para evitar sanciones adicionales.













