

Comprar perfumes, cremas, bebidas o cosméticos en las tiendas Duty Free del aeropuerto tiene ventajas, ya que estos productos no están sujetos al límite de 100 mililitros que aplica para los líquidos transportados en el equipaje de mano. Sin embargo, la guía oficial del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) establece condiciones específicas para conservar ese beneficio.
De acuerdo con el documento del AICM, los artículos comprados en las salas de última espera deben mantenerse en las condiciones en que fueron entregados hasta concluir el viaje. Si el pasajero rompe ese procedimiento, pierde la protección que otorga el sistema de seguridad para este tipo de compras y puede enfrentar restricciones durante su recorrido, especialmente en vuelos con conexiones internacionales.

¿Por qué no puedes usar perfumes o cremas comprados en el Duty Free antes de llegar?
La guía del AICM es clara al responder una de las dudas más frecuentes de los viajeros. Ante la pregunta sobre si es posible utilizar perfumes o cremas adquiridos en las salas de última espera antes de aterrizar, la respuesta oficial es negativa.
Textualmente, el documento señala: “No, los artículos que compre en las tiendas ubicadas en las salas de última espera se le entregarán en una bolsa precintada, con el ticket de compra a la vista, y no podrá ser abierta ni usar su contenido hasta llegar al destino final”.
Además, cuando el pasajero realiza una conexión en Estados Unidos o Canadá, los líquidos comprados en el Duty Free deberán colocarse en el equipaje documentado para evitar que sean retirados por la autoridad aeroportuaria.

Otros objetos prohibidos que podrían impedirte abordar un vuelo
La guía del AICM también advierte que existen diversos artículos que no pueden ingresar al filtro de seguridad o viajar en el equipaje de mano debido a que representan un riesgo para la seguridad de la aviación.
Entre ellos se encuentran:
- Armas de fuego, réplicas y municiones.
- Pistolas de electrochoque y gases lacrimógenos.
- Navajas, cuchillos y tijeras con hojas superiores a 6 centímetros.
- Hachas, picahielos, espadas y sables.
- Bates, porras y otros objetos contundentes.
- Explosivos, fuegos artificiales y pólvora.
- Ácidos, sustancias corrosivas y materiales tóxicos.
- Líquidos, geles y aerosoles en recipientes mayores a 100 mililitros dentro del equipaje de mano.
- Encendedores de antorcha y fósforos de encendido en cualquier superficie.

El AICM recomienda revisar las restricciones antes de viajar y respetar las medidas de seguridad establecidas. Llevar alguno de estos objetos al punto de inspección puede derivar en que el artículo sea retenido, deba desecharse o, dependiendo del caso, impedir que el pasajero continúe con el proceso de abordaje hasta cumplir con las disposiciones de seguridad vigentes.
















