La presidenta Claudia Sheinbaum decretó la expropiación de 9.22 hectáreas de terrenos privados ubicados dentro de la Zona de Monumentos Arqueológicos de Toniná, en Chiapas. La medida busca fortalecer la protección del patrimonio histórico y ampliar las capacidades del Estado para su resguardo.
La decisión tomada por el Gobierno de México fue publicada el 2 de marzo de 2026 en el Diario Oficial de la Federación y permitió que autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia, INAH, tomaran posesión inmediata del predio para garantizar su preservación, investigación científica y manejo institucional.
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, explicó el alcance de la medida: “Toniná es parte esencial de la historia viva de Chiapas y de México. Este decreto es una medida que protege un bien de la nación y contribuye a ejercer los derechos culturales”.
El Gobierno federal toma control de tierras en la zona arqueológica de Toniná
La expropiación deriva de una causa de utilidad pública promovida en diciembre de 2025 por la Secretaría de Cultura y el INAH, con el objetivo de garantizar condiciones adecuadas de conservación en este sitio patrimonial.
Con la recuperación de los terrenos, el Estado podrá “preservar el patrimonio arqueológico, asegurar su manejo con criterios técnicos y sostener de manera permanente las tareas de conservación, restauración e investigación”, según autoridades culturales.
Qué pasará ahora con la zona arqueológica tras la expropiación
Tras tomar posesión del terreno, el INAH implementará un programa integral de reactivación que permita ordenar las tareas de investigación, conservación y protección institucional dentro del sitio arqueológico.
El plan contempla diseñar una ruta estructurada para la eventual reapertura de la zona arqueológica bajo condiciones adecuadas de seguridad, control institucional y vinculación con comunidades locales.
Por otro lado, el Gobierno de Sheinbaum considera que el proyecto impulsará el turismo responsable y podría fortalecer la economía regional en el Valle de Ocosingo, al tiempo que protege uno de los complejos mayas más importantes de Chiapas.