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Por primera vez en años, 19 de los combatientes más temibles del mundo pisarán México no para una misión de combate, sino para enseñar. El Congreso de la Unión autorizó el ingreso de elementos de los Navy SEAL de la Armada de Estados Unidos a territorio nacional, con el objetivo de capacitar a personal de la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar) en tácticas de operaciones especiales.

Dónde y cómo será el entrenamiento con los Navy SEAL
El programa de adiestramiento se desarrollará entre el 15 de febrero y el 16 de abril de 2026 en dos instalaciones clave: el Centro de Capacitación y Adiestramiento Especializado de Infantería de Marina en San Luis Carpizo, Campeche, y el Sector Naval de Ciudad del Carmen.
Los 19 instructores estadounidenses llegarán a bordo de un avión militar C-130 Hércules y traerán consigo armamento y equipo especializado. Al finalizar el programa, la aeronave regresará para repatriar tanto al personal como al material.
El nombre oficial del evento es “Mejorar la Capacidad de las Fuerzas de Operaciones Especiales”, y su alcance abarca desde maniobras en entornos marítimos y terrestres hasta tácticas de contraterrorismo y combate a grupos delictivos de alcance internacional.
¿Qué gana México con este acuerdo? Las capacidades que los SEAL dejarán en la Semar
Los Navy SEAL son considerados una de las unidades de élite más preparadas del mundo, con experiencia en misiones de alta complejidad en distintos continentes.
Su llegada a México no es simbólica: el objetivo es transferir técnicas y metodologías de combate que eleven el nivel operativo de la infantería de marina en México.
El entrenamiento busca fortalecer la respuesta de la Semar ante amenazas que van desde el narcotráfico con presencia marítima hasta organizaciones criminales con vínculos internacionales. Para México, esto representa un salto cualitativo en sus capacidades militares sin necesidad de enviar personal al extranjero.

El respaldo legal detrás de una decisión inédita: así aprobó el Senado el ingreso de militares extranjeros
La autorización no llegó de manera silenciosa ni por la puerta trasera. El Senado de la República ejerció su facultad constitucional establecida en el artículo 76 para otorgarle permiso a la presidenta Claudia Sheinbaum de recibir a los militares estadounidenses en suelo nacional.
El decreto correspondiente fue publicado en el Diario Oficial de la Federación con todos los detalles: número de elementos, fechas, instalaciones y condiciones de la estancia.
La transparencia del proceso contrasta con la sensibilidad política del tema, en un contexto en el que la relación entre México y Estados Unidos en materia de seguridad sigue siendo terreno fértil para el debate público.















