Cuevana pateó el tablero antes de que se cumpliera la primera década de los años 2000, al lanzar un servicio que permitía ver películas de manera gratuita. Pero, si bien el sitio siguió funcionando, los problemas de estabilidad, de cortes, fueron cada vez más frecuentes y así como había conseguido a cientos de miles de fanáticos, los perdió con la misma velocidad.

Popcorn Time era una aplicación que tomaba videos publicados por terceros para verlos en la computadora personal, vía streaming. Para ello, se valía del protocolo BitTorrent. Pero, en marzo, el grupo de desarrolladores que creó PopCorn Time decidió dar un paso al costado porque, señalaron, habían cumplido el objetivo de demostrar que era posible otra distribución de contenidos. Además, advirtieron que no estaban dispuestos a enfrentar una batalla judicial. Como se trataba de una aplicación open source, al poco tiempo de que sus creadores originales le dijeran adiós, otros desarrolladores la resucitaron. Hasta que, días más tarde, Cuevana hizo lo propio y la recreó a través de Cuevana Storm. Si bien es idéntica a Pop Corn, la diferencia que ofrece es que permite hacer streaming de series.