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El presidente Donald Trump aseguró este viernes que Estados Unidos ejecutó “uno de los bombardeos más poderosos” de la historia de Oriente Medio “aniquilando” por completo todos los objetivos militares en un punto diminuto del mapa pero estratégico en la guerra entre EE.UU. e Israel contra Irán.
Se trata de una franja de tierra de apenas 22 kilómetros cuadrados en el norte del Golfo Pérsico que, pese a su tamaño, concentra el grueso del poder económico del régimen de los ayatolás.
Con este nuevo capítulo queda más claro aún que la escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán no es solo una disputa geopolítica: es también una guerra por el petróleo.
El presidente de EE.UU. informó a través de su cuenta de Truth Social que el ataque fue ejecutado por el Comando Central bajo sus órdenes y que aniquilaron “por completo todos los objetivos militares de la joya de la corona de Irán”.
En su mensaje, Trump lanzó una dura advertencia: “Nuestras armas son las más poderosas y sofisticadas que el mundo haya conocido pero, por razones de decencia, he elegido NO destruir la infraestructura petrolera de la isla. Sin embargo, si Irán, o cualquier otro, hace algo para interferir con el libre y seguro paso de los barcos por el Estrecho de Ormuz, reconsideraré esta decisión de inmediato”.
Ubicada a 25 kilómetros de la costa iraní, es descripta como un punto vital para Irán debido a que concentra la principal terminal petrolera del país y es el mayor punto de carga de crudo para buques petroleros.
Se trata de Kharg, el corazón petrolero de Irán, que entró en los planes militares de Washington y Tel Aviv especialmente a medida que el régimen recrudeció sus ataques sobre el estratégico Estrecho de Ormuz.
El jueves, Mojtaba Jameneí, nuevo líder supremo de la República Islámica, hizo sus primeras declaraciones públicas, en las que se comprometió a seguir luchando, prometió más sufrimiento para los estados árabes del Golfo y amenazó con abrir “otros frentes” en una guerra que ya ha perturbado el suministro mundial de energía, la economía global y los viajes internacionales.
Jamenei, quien no apareció en cámara, lanzó un contundente mensaje tras los ataques contra buques en el estrecho de Ormuz y aseguró que la zona debe seguir utilizándose “como palanca del bloqueo”.
Sin embargo, este viernes el secretario de Defensa estadounidense afirmó que el nuevo líder supremo de Irán “está herido y probablemente desfigurado”, aunque in aportar pruebas sobre su estado.
“Sabemos que el nuevo supuesto -y no tan supremo- líder está herido y probablemente desfigurado. Desesperado y escondido, se ocultó. Cobarde. Eso es lo que hacen las ratas”, dijo Hegseth sobre el hijo del asesinado ayatolá Ali Jamenei en una conferencia de prensa desde el Pentágono.
Esas declaraciones y el ataque a la “joya de la corona petrolera de Irán”, dan especial significado a la parte final del mensaje de esta noche de Trump, quien lanzó: “Irán NO tiene capacidad de defender nada que queramos atacar. Harían bien en deponer las armas y salvar lo que les queda de su país, ¡que no es mucho!“.
Kharg: cómo es la isla oculta de Irán que atacó Estados Unidos y esconde todo el petróleo en solo 22 km2
La Isla Kharg es, en palabras de Neil Quilliam, especialista en política energética del think tank británico Chatham House, la “joya de la corona de la industria petrolera iraní”.
Por sus muelles de aguas profundas pasa aproximadamente el 90% de las exportaciones de crudo del país, conectando los yacimientos iraníes —entre ellos Ahvaz, Marun y Gachsaran— con los mercados mundiales, fundamentalmente con China.
La razón de su supremacía es geográfica, ya que la mayor parte de la costa iraní es demasiado poco profunda para recibir superpetroleros, lo que convierte a Kharg en el único puerto realmente apto para esa función.
La isla tiene la capacidad de procesar hasta 7 millones de barriles diarios y alberga una densa red de tanques de almacenamiento, oleoductos submarinos, largos muelles que se adentran en aguas profundas y una pequeña pista de aterrizaje.
Según JP Morgan, su capacidad de almacenamiento ronda los 30 millones de barriles, y en los días previos a los ataques israelí-estadounidenses, Irán aceleró las exportaciones desde allí hasta niveles casi récord.
Hace unas semanas, el banco estadounidense había advertido que Kharg era una “vulnerabilidad crítica” del régimen y, a la vez, “una importante fuente de ingresos de la Guardia Revolucionaria Iraní”.
Por eso, según esta entidad, un ataque directo sobre la isla detendría de golpe la mayor parte de las exportaciones de crudo iraní y probablemente desencadenaría represalias severas sobre el Estrecho de Ormuz y la infraestructura energética regional.
Emmanuel Hache, director de investigación del Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas (IRIS) de Francia, cuantificó el sector petrolero iraní en unos u$s 50.000 millones y advirtió que atacar la isla equivaldría simplemente a privar a Irán de exportar su petróleo.
Por eso, según su lectura, Washington habría evitado el blanco hasta ahora para no exacerbar aún más las tensiones en los mercados.