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Estados Unidos e Irán anunciaron este domingo un acuerdo preliminar para poner fin a la guerra: el estrecho de Ormuz volverá a abrirse y ambos países tendrán 60 días para negociar los temas de fondo, incluido el programa nuclear iraní.

“El acuerdo ya está firmado y el estrecho ya está parcialmente abierto”, dijo Trump este lunes al llegar a Francia para la cumbre del G7.

El memorando fue firmado electrónicamente por Trump y su vicepresidente JD Vance; por el lado iraní, lo rubricó el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf. La ceremonia oficial está prevista para el viernes 19 de junio en Ginebra, Suiza.

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El conflicto, que comenzó el 28 de febrero con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, dejó por lo menos 7.000 muertos, mayoritariamente en Irán y Líbano, de acuerdo con la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos en Irán (HRANA), con sede en Estados Unidos

El cierre del estrecho de Ormuz por parte de la república islámica, a través del cual circula aproximadamente un quinto del suministro mundial de petróleo, desató la crisis energética más severa de las últimas décadas.

Qué dice el acuerdo entre EE.UU. e Irán y qué sigue sin saberse

El memorando —de una página y 14 puntos, según funcionarios pakistaníes citados por la agencia AP— establece como punto de partida la apertura simultánea del estrecho de Ormuz y el levantamiento del bloqueo estadounidense a los puertos iraníes.

A partir de ahí, ambas partes tendrán 60 días para negociar los temas de fondo, con posibilidad de extensión si hay avances.

Los compromisos confirmados hasta ahora incluyen:

  • Reapertura de Ormuz sin cobro de peajes, según Trump, de forma que se revertiría la exigencia iraní de imponer una tarifa a los buques en tránsito
  • Levantamiento progresivo de sanciones a Irán, condicionado al avance de las negociaciones
  • Un fondo de reconstrucción de u$s 300.000 millones, financiado por los aliados del Golfo, según funcionarios estadounidenses citados por Reuters

Sin embargo, el texto completo del acuerdo todavía no fue publicado. El gobierno de Trump prometió difundirlo antes del miércoles.

Ambas partes tendrán 60 días para negociar los temas de fondo, con posibilidad de extensión si hay avances.
Ambas partes tendrán 60 días para negociar los temas de fondo, con posibilidad de extensión si hay avances.Fuente: EPAJIM LO SCALZO

Por ahora quedan abiertas —y son centrales— varias preguntas:

¿Qué ocurrirá con el programa de misiles balísticos de Irán?

¿Qué pasará con su apoyo a milicias como Hezbollah en Líbano o los hutíes en Yemen? Algo que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, agradeció a Trump por incluir en las negociaciones la semana pasada.

¿Cómo se resolverá la situación en el sur del Líbano, donde Israel mantiene tropas desplegadas y donde el conflicto con Hezbollah no cesó del todo con el anuncio?

El canciller iraní Abbas Araghchi exigió este lunes que Israel detenga de inmediato sus ataques en Líbano. Netanyahu, por su parte, dijo que Israel mantendrá sus fuerzas en el sur libanés y se reserva el derecho a responder a ataques de Hezbollah. “Irán quería que nos retiráramos, pero me mantuve firme”, afirmó el mismo lunes en rueda de prensa.

Tampoco está claro qué ocurrirá con los 440 kilos de uranio que Irán tiene enriquecido casi al nivel necesario para fabricar un arma nuclear. Según reportó el Financial Times, durante las negociaciones Irán se comprometió a discutir su dilución o entrega, pero no está confirmado si ese punto quedó incluido en el texto final del memorando.

Por qué Trump necesitaba este acuerdo

Cuando Trump lanzó la guerra el 28 de febrero, prometía una victoria rápida y contundente: desmantelar el programa nuclear iraní, destruir su arsenal de misiles, impulsar un cambio de régimen en la república islámica y cortar el apoyo a sus milicias regionales.

Según reportó el New York Times, cuando Israel propuso el ataque conjunto sorpresa, Netanyahu le describió a Trump un escenario en el que destruirían el programa de misiles iraní, debilitarían al régimen y provocarían un levantamiento popular que lo derrocaría. Nada de eso ocurrió.

Lo que sí trascendió a lo largo de los 107 días de ataques y negociaciones fue una escalada de costos políticos y económicos que hizo prácticamente insostenible la continuidad del conflicto.

La inflación anual en Estados Unidos trepó del 2,4% en febrero al 4,2% en mayo, registrando su dato de inflación más alto en dos años.

El galón de nafta pasó de u$s 3,13 hace un año a u$s 4,07 esta semana. Las reservas estratégicas de petróleo cayeron a 340,3 millones de barriles, su nivel más bajo desde 1983, tras la liberación de 172 millones de barriles ordenada por Trump en marzo para compensar el desabastecimiento.

El impacto de la guerra en la aprobación del mandatario estadounidense fue directo. Su índice de aprobación se ubica en el 36%, cerca de los mínimos de su carrera política, según una encuesta Reuters/Ipsos publicada este lunes. Solo el 24% de los estadounidenses aprueba su manejo del costo de vida.

Con las elecciones de medio término programadas para el 3 de noviembre, los candidatos republicanos enfrentan un escenario adverso: los votantes registrados prefieren candidatos demócratas por 41% a 38%.

Netanyahu, que había presentado la operación conjunta como una alianza sin precedentes, quedó progresivamente marginado de las negociaciones.
Netanyahu, que había presentado la operación conjunta como una alianza sin precedentes, quedó progresivamente marginado de las negociaciones.Fuente: ZUMAZUMA vía Europa Press

La fractura dentro del propio Partido Republicano añadió otra capa de presión. Los sectores no intervencionistas veían la guerra como una traición a las promesas de Trump de no lanzar nuevos conflictos. Por otro lado, los aliados del presidente del palo más belicista querían ir más lejos militarmente y ya expresaron su decepción con el acuerdo. Según reportó el FT, el senador Lindsey Graham dijo estar “algo preocupado” porque la visión iraní del pacto “parece diferente” a la que presenta el equipo negociador estadounidense y reclamó que el Congreso lo revise.

La relación con Israel sumó otra complicación. Netanyahu, que había presentado la operación conjunta como una alianza sin precedentes, quedó progresivamente marginado de las negociaciones. El mandatario israelí reconoció este lunes que él y Trump “a veces no coinciden”, aunque defendió el vínculo.

Sin embargo, según reportó la agencia Reuters, funcionarios israelíes dijeron en privado que el acuerdo es “terrible para Israel”. El propio Trump reconoció la semana pasada en una entrevista con la cadena Fox News que Estados Unidos no tiene ‘estómago’ para una escalada mayor.

Los mercados reaccionan, pero la normalización va a llevar un tiempo

La confirmación del acuerdo tuvo efecto inmediato en los mercados energéticos. El barril de Brent cayó un 4,76% este lunes, hasta los u$s 83, su nivel más bajo en tres meses. El West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, bajó un 4,87%, a u$s 80,75.

Trump señaló que el estrecho ya está parcialmente abierto y confía en que esté completamente operativo el viernes, una vez que concluya el operativo para retirar todas las minas que Irán colocó en el estrecho.

Los analistas coinciden en que, aunque la dirección es bajista para el precio del crudo, la normalización plena del mercado petrolero no será inmediata.