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En Puerto Morelos, México, el emprendedor Omar Vázquez Sánchez logró transformar el sargazo, un alga marina que invade masivamente las costa, en un recurso clave para la arquitectura.

A través del proyecto bautizado como “Casa Angelita”, el desarrollador procesó 20 toneladas de algas marinas para fabricar exactamente 2.150 bloques ecológicos. Con este insumo, logró construir una casa completa de 40 metros cuadrados en solo 15 días.

Construyó una casa con algas marinas y transformó la arquitectura

Omar tomó uno de los problemas que más preocupaba a los turistas y residente de la costa y lo transformó en la materia prima para construir una casa de 40 m2.

En solo dos semanas, levantó una casa de 8 metros de largo por 5 de ancho, con una habitación, un baño, living, comedor y cocina.

Construyen una casa con algas marinas.
Construyen una casa con algas marinas.Chat GPT imagen ilustrativa | El Cronista Audiencias

La transformación de las algas marinas en un elemento estructural requiere de un procedimiento cuidadoso para llegar a elaborar bloques ecologicos.

El paso a paso:

  • Recolección y limpieza: Se retira el alga de la franja costera y se lava minuciosamente para erradicar el exceso de sal.
  • Triturado y mezcla: Una vez secas, las algas se trituran y se combinan con materia orgánica y aglomerantes naturales.
  • Prensado: La pasta obtenida se compacta en moldes especiales hasta lograr piezas de aproximadamente 5 kilos cada una.
  • Secado al sol: Los bloques se dejan curar al aire libre antes de ser utilizados de forma similar a los ladrillos convencionales, prescindiendo casi por completo de acero y cemento.

Una estructura de máxima resistencia ante sismos y vientos extremos

El rasgo más impactante de este desarrollo no es solo su velocidad de ensamblaje o su origen sustentable, sino su nivel de resistencia física. Análisis realizados por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) determinaron que estos bloques orgánicos poseen propiedades térmicas, acústicas y estructurales comparables con el adobe tradicional.

Gracias a su flexibilidad y densidad, la estructura está capacitada para resistir huracanes y terremotos. Además, se estima que la edificación alcanza una vida útil superior a los 120 años.

“Buscábamos una respuesta a un problema ambiental y terminamos hallando un sistema accesible que permite ahorrar hasta un 40% en costos de construcción comparado con la obra tradicional”, destacó el creador del proyecto.

Tras el éxito de la primera vivienda, el modelo comenzó a aplicarse en la donación de casas para familias vulnerables, así como en la edificación de consultorios y complejos turísticos, demostrando que la economía circular puede redefinir la arquitectura sustentable en zonas de riesgo.