En esta noticia

Tres barcos fueron alcanzados por proyectiles en las últimas horas en las proximidades del estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo, según informó la agencia británica de Operaciones Comerciales Marítimas, que monitorea la seguridad del transporte marítimo internacional.

Según el organismo, el capitán de un portacontenedores reportó que su embarcación fue alcanzada por un “proyectil sin identificar” a 25 millas náuticas (unos 46 kilómetros) al noroeste de Ras Al Jaima, en la costa de los Emiratos Árabes Unidos.

Horas más tarde, un segundo buque de carga fue impactado por otro proyectil a 11 millas náuticas al norte de Omán, dentro del estrecho, lo que provocó un incendio a bordo y obligó a la tripulación a evacuar la embarcación. Un tercer capitán notificó un impacto similar a unas 50 millas náuticas al noroeste de Dubái.

Las autoridades marítimas indicaron que los incidentes están bajo investigación y recomendaron a los buques extremar las precauciones, aunque el ataque ocurre en medio de amenazas previas de Irán contra el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.

Tres barcos fueron alcanzados por proyectiles en las últimas horas en las proximidades del estrecho de Ormuz, según la agencia de Operaciones Comerciales Marítimas del Reino Unido.

En paralelo, un nuevo dato agrega incertidumbre sobre la conducción del régimen iraní. El nuevo líder supremo, Mojtaba Jameneí, habría resultado herido durante la primera jornada de bombardeos del 28 de febrero, de acuerdo con un reportaje publicado este 11 de marzo por el New York Times, que cita fuentes iraníes e israelíes.

Jameneí, de 56 años, habría sufrido lesiones en las piernas, aunque el alcance exacto de las heridas y las circunstancias del ataque no están del todo claras. Los funcionarios consultados por el medio estadounidense sostienen que el dirigente permanece consciente y refugiado en una ubicación altamente segura con comunicaciones limitadas.

La información surge apenas tres días después de que Jameneí fuera proclamado líder supremo tras la muerte de su padre, el ayatolá Alí Jameneí, quien murió el mismo día durante un ataque aéreo israelí contra un complejo de liderazgo en el centro de Teherán.

En ese bombardeo también murieron la madre del nuevo líder, su esposa, uno de sus hijos y otros altos funcionarios de defensa iraníes.

Desde su reciente designación como líder de la república islámica, Mojtaba Jameneí no ha aparecido públicamente ni ha emitido mensajes oficiales. Funcionarios iraníes indicaron que una de las razones es evitar que cualquier comunicación revele su ubicación y lo convierta nuevamente en objetivo militar.

Algunas pistas sobre su estado de salud han aparecido en medios estatales iraníes. La televisión oficial y la agencia IRNA lo describieron como un “líder supremo veterano herido de guerra”.

Jameneí había sido durante años una figura clave dentro del aparato de seguridad del régimen. Aunque rara vez hablaba en público, mantenía estrechos vínculos con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y coordinaba asuntos militares y de inteligencia dentro de la oficina de su padre.

Desde el inicio de los ataques, Mojtaba Jameneí no ha aparecido públicamente ni ha emitido mensajes oficiales.Wikimedia Commons

Escalada militar en la región

Mientras persisten las dudas sobre la situación del nuevo líder iraní, la guerra continúa expandiéndose en múltiples frentes de Medio Oriente.

El Ejército israelí anunció este miércoles una nueva oleada de ataques “a gran escala” contra infraestructura del régimen iraní en distintos puntos del país y también contra posiciones del grupo chií Hebollah en Beirut. La campaña de bombardeos en el Líbano ya ha dejado más de 500 muertos y 1.300 heridos, además del desplazamiento de unas 700.000 personas.

Irán, por su parte, afirmó haber lanzado durante la madrugada su ofensiva “más dura y devastadora” desde el inicio del conflicto. La Guardia Revolucionaria aseguró que sus misiles alcanzaron un centro de comunicaciones en el sur de Tel Aviv y objetivos militares en Jerusalén y Haifa, afirmaciones que no han sido confirmadas por Israel.

Las sirenas antimisiles volvieron a sonar en Tel Aviv y en otras ciudades del centro de Israel durante la noche. Las autoridades israelíes informaron que los sistemas de defensa interceptaron los proyectiles y que no se registraron víctimas.

El presidente iraní Masud Pezeshkian advirtió además que Teherán atacará “solo las bases que agredan nuestro territorio”, en referencia a instalaciones militares de Estados Unidos en países vecinos del Golfo. Según el mandatario, esos territorios habrían sido utilizados como plataformas para bombardear infraestructuras iraníes.

En paralelo, el Comando Central de Estados Unidos aseguró haber destruido múltiples embarcaciones militares iraníes cerca del estrecho de Ormuz, incluidas lanchas utilizadas para colocar minas navales. El presidente Donald Trump afirmó que al menos diez barcos minadores fueron eliminados en las últimas horas.

Petróleo y energía: el estrecho de Ormuz vuelve a sacudir los mercados

La guerra también está teniendo un impacto directo en los mercados energéticos globales.

El petróleo Brent superó este miércoles los u$s 90 por barril en el mercado de futuros de Londres, en medio de una fuerte volatilidad vinculada a la incertidumbre sobre el suministro mundial de crudo.

Los países del G7 expresaron su apoyo a que la Agencia Internacional de la Energía evalúe medidas extraordinarias. Fuente: archivo.

Uno de los principales focos de preocupación es el estrecho de Ormuz. El tránsito en la zona permanece prácticamente paralizado tras los ataques y las amenazas iraníes contra el tráfico marítimo.

Ante este escenario, los países del G7 expresaron su apoyo a que la Agencia Internacional de la Energía evalúe medidas extraordinarias para estabilizar el mercado, incluida la posible liberación de reservas estratégicas de crudo que podrían cubrir hasta 90 días de abastecimiento.

Los mercados energéticos siguen atentos también a la postura de la Casa Blanca. En los últimos días, Donald Trump ha enviado señales contradictorias sobre la duración del conflicto, que continúa con ataques en toda la región del Golfo y mantiene en alerta a los principales productores de petróleo.