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La Unión Europea (UE) acordó hoy reducir de forma "voluntaria" en un 15% el consumo de gas hasta la primavera (boreal), con el objetivo de enfrentar los probables cortes rusos de suministro de gas en vistas de la sostenida guerra Rusia-Ucrania.
Las medidas de reducción de la demanda deberán priorizar que no afecten a los clientes protegidos, como los hogares y los servicios esenciales, a las entidades críticas, a la atención médica y la defensa.
De todas formas, ya se contemplan excepciones al acuerdo político que alcanzaron los ministros de Energía de la UE, como las interconexiones o la capacidad de exportación.
REDUCIR CUÁNTO Y CUÁNDO
Sólo Hungría se opuso alacuerdo que puntualmente plantea reducir la demanda de gas un 15% entre el próximo 1 de agosto y el 31 de marzo de 2023respecto a la media de consumo de los últimos cinco años aunque cada país escogerá qué medidas que implementará.
"La adopción de la propuesta de reducción de gas en un tiempo récord ha fortalecido nuestra seguridad energética", indicó el ministro de Industria y Comercio de la República Checa y presidencia de turno, Jozef Síkela.
EXCEPCIONES
Las excepciones específicas que contempla el acuerdo para algunos Estados de la UE es teniendo en cuenta factores como:
- la interconexión de un país respecto a otras redes gasísticas en el bloque
- la sincronización con la red de distribución eléctrica europea
- su capacidad de exportación
- o sus niveles de almacenamiento
En base a eso, podrán solicitar una excepción aquellos países de la UE que cuenten con una baja interconexión con otros Estados miembro y puedan demostrar que su capacidad de exportación por interconexión o a través de terminales de gas natural licuado se puede utilizar para redirigir el consumo de gas a otros Estados miembro: España será probablemente un caso testigo.
Además, podrán acogerse a estas excepciones los Estados miembro que no estén interconectados a la red de gas de otros países de la UE, ya que su reducción del consumo no podría contribuir al suministro de los países que lo necesiten. Un escenario en el que se enmarcarían Malta o Irlanda.
La lista de exenciones incluye también a los Estados miembro cuya red de distribución de electricidad no esté sincronizada con la europea, como los países Bálticos, todavía conectados a Rusia, o aquellos que todavía sean muy dependientes de gas para la producción de electricidad.