La Casa Blanca volvió a quedar en el centro de una situación de máxima tensión después del tiroteo registrado este sábado en uno de los accesos al complejo presidencial. Horas después del ataque, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump publicó un mensaje en su red social Truth Social en el que agradeció la rápida reacción del Servicio Secreto y confirmó la muerte del atacante.
“¡Gracias a nuestro gran Servicio Secreto y a las fuerzas del orden por la acción rápida y profesional llevada a cabo esta noche contra un pistolero cerca de la Casa Blanca, quien tenía un historial violento y posible obsesión con la estructura más preciada de nuestro país!”, escribió Trump.
“El pistolero está muerto tras un intercambio de disparos con agentes del Servicio Secreto cerca de las puertas de la Casa Blanca”, agregó el mandatario, quien además vinculó el episodio con el incidente de seguridad ocurrido hace apenas un mes durante la cena de corresponsales presidenciales.
Según Trump, el ataque “demuestra lo importante que es, para todos los futuros presidentes, obtener lo que será el espacio más seguro y protegido de su tipo jamás construido en Washington”.
En ese mensaje, el mandatario aprovechó además para volver a defender la construcción de un nuevo gran salón de baile anexo a la Casa Blanca, un proyecto que impulsa desde hace meses y que incluiría un complejo especial de seguridad.
Según trascendió, el edificio estaría pensado no solo para albergar grandes eventos oficiales y sociales, sino también para incorporar una base para drones, instalaciones de investigación y un hospital militar. El proyecto tendría un costo estimado de u$s 400 millones, financiados —según Trump— con aportes propios y donaciones privadas, mientras en el Congreso los republicanos debaten partidas adicionales para reforzar la seguridad del complejo presidencial.
“La seguridad nacional de nuestro país así lo exige”, afirmó Trump en su publicación en Truth Social.
El episodio ocurrió poco antes de las 18 horas locales en una intersección cercana al Edificio de Oficinas Ejecutivas Eisenhower, ubicado junto a la Casa Blanca. De acuerdo con la reconstrucción realizada por medios estadounidenses y el propio Servicio Secreto, el atacante se acercó a un puesto de control de seguridad, extrajo un arma de una bolsa y comenzó a disparar contra los agentes apostados en el lugar.
Los efectivos respondieron inmediatamente al ataque y abatieron al agresor, que luego fue trasladado al Hospital George Washington, donde finalmente murió. Un transeúnte también resultó herido durante el intercambio de disparos.
Quién era Nasire Best, el atacante contra la Casa Blanca
Con el correr de las horas comenzaron a conocerse detalles sobre la identidad del atacante. Según reportó la agencia EFE y medios estadounidenses, se trataba de Nasire Best, un joven de 21 años que ya había protagonizado otros incidentes en las inmediaciones de la Casa Blanca y registraba antecedentes vinculados con problemas de salud mental.
De acuerdo con registros judiciales citados por CNN y The New York Times, Best había sido arrestado en julio del año pasado tras ingresar en una zona restringida del predio presidencial e ignorar las órdenes de detenerse.
Un mes antes, además, había sido trasladado a un centro psiquiátrico luego de bloquear el acceso de un vehículo al ala este de la Casa Blanca. En aquel episodio, según trascendió, aseguró ante los policías que “era Jesucristo” y que quería ser arrestado.
Las autoridades también habían impuesto una orden de alejamiento sobre el área y existía otra orden judicial pendiente por no haberse presentado a una audiencia meses atrás.
El ataque obligó a desplegar un fuerte operativo de seguridad alrededor del complejo presidencial, mientras periodistas y trabajadores de prensa que se encontraban en la zona fueron evacuados de urgencia hacia sectores interiores protegidos.
El episodio volvió a encender las alarmas sobre la seguridad presidencial en Estados Unidos, especialmente después de otros incidentes recientes vinculados con amenazas contra Trump.
En ese contexto, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, expresó su alivio porque el mandatario estadounidense “esté a salvo” y condenó la “violencia política”.

“Me alivia que el presidente Donald Trump, el mejor amigo que Israel ha tenido jamás en la Casa Blanca, esté a salvo y que el atacante haya sido neutralizado antes de que pudiera causar más daño”, sostuvo Netanyahu en un mensaje difundido por su oficina.














