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Plebiscito en Bolivia: escrutado casi el 83%, Evo sigue abajo pero confía remontar con el voto rural

Pese a que un 52% contra 47,1 dice No a una nueva postulación del presidente boliviano en 2019, el Gobierno confía en el apoyo de las zonas campesinas que aún faltan computar para dar vuelta el resultado. Cruces entre oficialismo y oposición.

Plebiscito en Bolivia: escrutado casi el 83%, Evo sigue abajo pero confía remontar con el voto rural

El presidente de Bolivia, Evo Morales, expresó su confianza en que los votos de las zonas rurales de su país le permitirán remontar los resultados del referendo sobre su reelección. Al mismo tiempo, la oposición se movilizó frente a las sedes del organismo electoral a cargo del recuento de los votos, las autoridades lo calificaron el evento como presiones electorales.

Las últimas comunicaciones informaban que, con aproximadamente el 82,75 % de las actas escrutadas, el 52 % rechazaba la iniciativa y la aprobación llegaba al 47,1 %. Cuando resta computar alrededor del 17 %, Evo declaró: “Siempre hemos ganado con el voto del campo, del hermano campesino, y si ganamos, también va a ser con el voto del movimiento campesino boliviano”.

El vicepresidente Alvaro García Linera, comunicó que el sector que aún resta computar corresponde a las zonas rurales alejadas y localidades dispersas de las regiones de Cochabamba, Chuquisaca, La Paz, Potosí y Santa Cruz.

Sostuvo que se trata de la votación de los campesinos indígenas, “de los más pobres” que aún falta registrar, y que la derecha intenta escamotear con movilizaciones, porque se trata de una votación “mayoritariamente de apoyo al presidente Evo Morales”, sostuvo García Linera.

El vicepresidente del país hizo la acusación a propósito de movilizaciones registradas ante sedes del organismo electoral donde se realiza el recuento de los votos registrados en el referendo del domingo pasado.

Acusó a la oposición de “matonaje electoral” e “intento de fraude” para desconocer el voto emitido por sectores campesinos, aunque los opositores rechazaron la denuncia.

Se debe a que en varias ciudades se han organizado movilizaciones y vigilias ciudadanas a las puertas de los centros de recuento del Tribunal Supremo Electoral (TSE) para denunciar supuestas irregularidades y exigir transparencia a las autoridades.

Desde los detractores de la iniciativa, el expresidente boliviano Jorge Quiroga (2001-2002), uno de los dirigentes de la oposición que hizo campaña por el “no” a la reforma constitucional, rechazó las acusaciones y sostuvo que las palabras de García Linera son un “sofisma, que no se lo traga nadie”.

Quiroga dijo que la manifestación no puede considerarse un “matonaje”, sino una movilización de la gente para exigir aclaraciones a las autoridades electorales sobre los cómputos.

Por su parte, Evo Morales agradeció a los campesinos paceños porque, según dijo, el Sí a la reforma constitucional ganó en el departamento de La Paz, (excepto en la capital).en un acto con indígenas en el pueblo de Sica Sica, en el altiplano de La Paz.

También se refirió a los festejos de sus opositores, quienes celebraron el domingo su probable victoria tras difundirse los sondeos por recuento rápido al término del referendo, que dieron al No como opción ganadora con un porcentaje del 51 % al 52,3 % frente a un 47,7 % y un 49 % del Sí.

“Los que festejaron el día domingo ahora creo que andan arrepentidos, protestando (...). Si ellos han festejado el domingo, ¿por qué ahora están movilizados? Que sigan festejando. Claro, el voto del movimiento campesino otra vez les ha hecho asustar, ahora piden que no haya fraude”, señaló.

Sobre las acusaciones, el gobernante afirmó que “nunca ha habido fraude” y aseguró que su partido solo quiere “que se respete la expresión tan democrática del pueblo boliviano mediante el referendo del domingo”.

El mandatario ratificó hoy que respetará el resultado del referendo, sin importar que le sea favorable o desfavorable. Durante la campaña, Morales se había mostrado convencido de que el Sí iba a triunfar en el referendo con al menos un apoyo del 70%, pero luego de los primeros resultados, matizó sus predicciones: “si perdemos va a ser por algunos votitos. Si ganamos, también con algunos pocos votos, pero después de diez años, la mitad del pueblo todavía sigue apoyando al proceso”, aseguró.

En el mismo evento, líderes indígenas aimaras y dirigentes del partido de Morales aseguraron que defenderán el “proceso de cambio” que éste lidera, incluso con sus vidas para que los k’aras (blancos) y los neoliberales nunca más vuelvan a gobernar el país.