En una votación histórica, la reforma migratoria en Estados Unidos, que prevé legalizar a unos 11 millones de indocumentados, pasó ayer con éxito su primera prueba en el Senado con la aprobación de un proyecto de ley en el Comité Judicial con un amplio consenso bipartidista. Está previsto que el pleno del Senado comience a debatir la reforma el próximo mes.

El vocero de la Casa Blanca, Jay Carney, reiteró que la reforma aprobada no es perfecta, pero refleja los principios básicos de Obama para legali zar a los indocumentados.