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El aventurero espacial Fox McCloud vuelve a los mandos de su nave Arwing y lo hace con un remake que no escatima en ambición audiovisual. Star Fox para Nintendo Switch 2, desarrollado por Velan Studios en colaboración con Nintendo y disponible desde el 25 de junio de 2026 en formato digital exclusivo, es la puesta al día de Star Fox 64, el shooter de Nintendo 64 que en 1997 definió un género.
En el nuevo juego hay muchísimo trabajo visible y una presentación que deslumbra. Pero también hay una fidelidad al original marcada.

Un espectáculo visual de primer nivel
Lo primero que se hace evidente al iniciar el juego es la calidad de imagen. El motor VIPER de Velan Studios transforma el aspecto del Sistema Lylat: los planetas tienen textura realista, la nieve de Fichina se acumula con detalle, la luz de las explosiones ilumina el interior del Arwing con precisión. El HDR está especialmente bien aprovechado, y el resultado en televisor es de los más vistosos del catálogo exclusivo de Switch 2 hasta el momento.
Los personajes son otro punto fuerte. El rediseño hiperrealista sorprende con la calidad de las animaciones. En las escenas cinemáticas que se intercalan entre misiones, Fox, Falco, Slippy y Peppy reaccionan con una expresividad que era imposible en el original: Falco simulando aburrimiento durante un briefing del General Pepper, Slippy encogiéndose cuando su planeta queda fuera de los objetivos estratégicos. Son detalles que convierten a un elenco antes plano en algo más cercano a protagonistas de una serie animada.
La banda sonora orquestada refuerza esa sensación de gran producción. Y el doblaje al español latino, completo por primera vez en la franquicia, es uno de los mayores aciertos: durante el vuelo, aliados y enemigos hablan constantemente, y no tener que apartar la vista de la pantalla para leer subtítulos marca una diferencia positiva.


Una jugabilidad que atrapa
Star Fox sigue siendo un juego de tiros “sobre rieles”. El Arwing avanza solo, el jugador apunta, dispara, hace toneles para esquivar y frena para reposicionarse. La fórmula no cambió y los desarrolladores tomaron la decisión consciente de no tocarla. Para quien llegue sin bagaje previo, el resultado es un juego ágil, directo y bien diseñado en su ritmo: no hay tiempos muertos y cada fase mantiene el ritmo.
La novedad de control más interesante es el modo mouse de los Joy-Con 2, que permite apuntar deslizando el mando sobre una superficie plana con una precisión que sorprende.
La estructura de rutas alternativas también se conserva, con la diferencia de que ahora tienen coherencia narrativa: elegir el camino más difícil o el más directo se siente como una decisión importante para el personaje.
Sin embargo, no hay que esperar misiones inéditas o mecánicas nuevas. Es que la campaña es estructuralmente idéntica a la de 1997, y eso incluye su duración: la primera pasada se completa en menos de dos horas en modo normal, aunque el final verdadero requiere descubrir rutas adicionales.

Más allá de la campaña
El modo Desafío es la respuesta más sólida al argumento de la brevedad. Cada misión tiene retos paralelos (eliminar enemigos de una forma concreta, completar la fase en tiempo límite, usar un arma específica) que exigen conocer el juego a fondo. En modo experto, accesible tras obtener medallas en todas las fases normales, esos desafíos se vuelven bastante difíciles.
El modo cooperativo para dos jugadores divide los roles de piloto y artillero en el mismo Arwing, una dinámica muy divertida que funciona bien tanto en local como en línea mediante GameShare y GameChat. El multijugador online enfrenta a dos equipos de cuatro jugadores en tres tipos de partidas: control de zona en Corneria, recolección de cristales en Fichina y captura de carga en Sector Y. El diseño es sólido y los modificadores disponibles aseguran variedad, aunque la longevidad dependerá de que la comunidad se mantenga activa.

Una propuesta sólida de Nintendo
Star Fox para Switch 2 no pretende reinventar la franquicia. En cambio apuesta a ser la versión definitiva del exitoso juego de 1997, y en eso lo consigue con solvencia. La producción es impecable, el doblaje es un regalo para los jugadores de la región, y los modos extra amplían el valor del conjunto más allá de la campaña principal.
Para quien llegue por primera vez, Star Fox es una experiencia de acción depurada y adictiva que no necesita ningún contexto previo.
Si este remake es la señal de que Nintendo quiere revitalizar la franquicia en serio, el siguiente paso tendrá que ser un juego completamente nuevo. Por ahora, esta versión es la mejor forma posible de descubrir o redescubrir a una de las sagas más carismáticas de los videojuegos.














